Published On: 14 de mayo de 2023319 words1,6 min read

Queridos misioneros.

Quedan 34 días para mi marcha a Japón.

Fui ordenado sacerdote el 3 de mayo de 2014, hace nueve años. Y a la semana de ser ordenado sacerdote recibí un regalo del Señor muy importante que me ha acompañado durante estos nueve años de ministerio sacerdotal.

Se trata de la capellanía del Colegio de la Milagrosa. Un colegio de niños pequeños fundado por las Hijas de la Caridad, que está situado en el centro del barrio de Carabanchel, en una de sus calles principales: General Ricardos.

Desde hace nueve años he dedicado una mañana a la semana al colegio y mi labor siempre fue muy sencilla: recibir a grupos de niños en la capilla para hacer un oratorio con ellos, pasearme por el patio y estar con los niños durante el recreo y también intentar pasar algo de tiempo en el café con los profesores.

No puedo dejar de dar gracias a Dios por todo lo que he aprendido en el colegio con los niños durante todo este tiempo. Ha sido un verdadero privilegio el poder acompañarles. Y espero que guarden un buen recuerdo de la figura sacerdotal que probablemente muchos de ellos solo hayan conocido en el colegio.

El pasado martes me despedía celebrando con los alumnos de la ESO una eucaristía. Luego me regalaron una medalla de la Virgen Milagrosa de plata que llevaré conmigo a Japón. Y pude también pasarme por las clases de los niños de primaria para contarles también mi marcha y el por qué. A todos les pedí que me tuviesen presente en sus oraciones de antes de irse a la cama. Así que, con tal arsenal de oraciones de niños… estoy seguro de que el Señor no podrá resistirse a concederme muchas gracias a través de su Madre.

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  1. Encarni 20 de mayo de 2023 at 12:57 am - Reply

    Que idea la del blog.Gracias por compartirlo.

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