TU VIDA TIENE UN PROPÓSITO DIVINO QUE NINGÚN PODER HUMANO PUEDE DETENER.
Comentario al Evangelio del 2025-10-30
Jueves de la Semana XXX del Tiempo Ordinario
Hoy Jesús nos enseña algo profundo sobre el sentido de nuestra existencia. Cuando los fariseos le advierten que Herodes quiere matarlo, Él responde con una serenidad que nos sorprende: ‘Es preciso que siga mi camino’. No se deja intimidar por las amenazas humanas porque sabe que su vida responde a un plan más grande, el plan de Dios Padre. Esto me recuerda el concepto japonés de ‘ikigai’ – esa razón de ser que da sentido a cada día. Pero el ikigai de Jesús va más allá de encontrar propósito personal; es descubrir la misión que Dios tiene para nosotros y seguirla con valentía.
Jesús sabe que su camino lo lleva a Jerusalén, hacia la cruz, y aún así avanza. Su tristeza por el rechazo de la ciudad santa nos muestra su corazón: como una gallina que quiere proteger a sus polluelos, Él anhela reunirnos bajo sus alas. Pero muchos prefieren seguir su propio camino. ¿Y nosotros? ¿Dejamos que los miedos, las opiniones ajenas o las amenazas de nuestros ‘Herodes’ personales nos desvíen del plan que Dios tiene para nosotros?
Hoy, en tu oración, pregúntate: ¿Estoy siguiendo mi propio plan o el plan de Dios para mi vida? Y recuerda que la oración no es solo hablar, sino principalmente escuchar. Deja que Dios te muestre el camino que Él ha preparado para ti, y atrévete a seguirlo con la misma confianza que Jesús.





