Published On: 13 de agosto de 20232428 words12,8 min read

Queridos misioneros.

Espero que estéis pasando unas merecidas vacaciones en España o quizá en algún otro lugar… como he hecho yo esta semana.

Ahora mismo estoy volviendo en el avión a Osaka. Así que aprovecho para escribiros porque creo que esta vez va a salir una noticia larga, ya que he tenido la oportunidad de vivir durante una semana en un pueblo de…

TAIWÁN

Cuando estaba en el seminario, mi director espiritual Miguel Ángel viajó en un par de ocasiones a Taiwán para dar ejercicios espirituales a unas monjas dominicas que fueron fundadas por un monasterio dominico que hay en Olmedo (Valladolid). A mí me parecía de lo más exótico y pensaba que quizá algún día podría yo también visitarlas y conocer un poco aquel lejano país. Y esta semana se ha hecho posible aquel pensamiento de hace tantos años atrás.

Celebrando la misa en chino para las hermanas y los cristianos del pueblo. Fijaros que la cruz de detrás del altar es la misma talla que la cruz de la parroquia Santa Maravillas de Jesús.

Normalmente cuando hablamos de la evangelización llevada a cabo por los españoles, pensamos en América del Sur. Pero lo cierto es que la evangelización española no se restringió solamente al continente americano, sino que también abarcó muchos lugares de Asia. Los dominicos españoles fundaron una provincia bajo el patronazgo de la “Virgen del Rosario” y ya en el siglo XVI, junto a jesuitas y franciscanos, viajaron a las lejanas tierras de oriente para anunciar el Evangelio. Tal y como sucedió también en Japón, esa primera evangelización tuvo que para por la persecución religiosa y fue retomada a finales del siglo XIX. Y lo que he podido visitar del país deja patente la enorme labor que llevaron a cabo compatriotas nuestros que dieron su vida, incluso algunos hasta el derramamiento de la sangre, por anunciar a Jesucristo en Taiwán.

He estado en el pueblo de Bankin, en la parte sur de la isla, perteneciente a la diócesis de Kaoshiung. En este pueblo está la segunda iglesia que fue edificada en el siglo XIX, cuando comenzó de nuevo la evangelización. El Papa Juan Pablo II la declaró basílica y eso hizo que esta modesta iglesia tuviera, junto con el pueblo, bastante fama en el país.

En la misa dominical, con el párroco dominico vietnamita, estamos dando regalos a los padres, porque ese domingo se celebraba en Taiwán el día del padre.

Junto a la basílica, está el convento de las monjas dominicas “Madre de Dios”. En este convento hay 28 hermanas dominicas de clausura, la mayoría taiwanesas, pero todavía hay alguna española y alguna de Puerto Rico. Al ser fundación de un monasterio español, todas las monjas hablan y entienden el español. Y tienen una hospedería con varias habitaciones, donde he pasado una semana estupenda.

Al llegar al pueblo ya me di cuenta, en el viaje de coche desde el aeropuerto, que estaba en un lugar culturalmente distinto a Japón, pero con toques japoneses. Porque Taiwán fue colonia japonesa hasta hace no muchos años, por eso los más mayores (de 80 años para arriba) hablan japonés porque era obligatorio en las escuelas. Me di cuenta pronto que en las fachadas de los edificios, los taiwaneses usaban el mismo estilo de pequeños ladrillos que los japoneses suele usar. Pero también vi que las costumbres y el estilo de vida es muy distinto de Japón.

Nada más llegar al monasterio, el chófer de las monjas me dijo en chino que esa noche iba a cenar con su familia. Así que me fui con el en moto, que en Taiwán se usan mucho, al contrario que en Japón. Y cuando llegué a mi destino… ¡allí estaba la familia! O más bien las familias.

¡Menudo fiestón! Era el aniversario de bautismo de un señor de 92 años y se habían juntado la familia y los amigos vecinos para celebrarlo. Así que tuvimos una comida opípara, como es costumbre en la cultura china. Y lo cierto es que todo estaba riquísimo. He de decir que la comida china siempre fue mi comida favorita. Y parece ser que también en la grandes comidas chinas no puede faltar el alcohol, como pasa en otras culturas, como con el vino en España. El caso es que se pusieron a beber también y con el tiempo llegaron los cantos chinos… y los cantos españoles. Aquí os dejo un video.

Al día siguiente era domingo y aproveché para ir a la basílica y celebrar la misa con la gente del pueblo y así también darme a conocer. El párroco dominico es, desde hace unos meses, un sacerdote vietnamita, aunque durante muchos años han sido sacerdotes españoles los que han atendido esta parroquia. Por eso los cristianos del pueblo le tienen mucho cariño a los sacerdotes españoles. En este pueblo, el 80% de la gente es católica, y de hecho en las fachadas de los edificios, dibujan escenas de la vida de Jesús. Pero no es lo habitual en Taiwán, donde los cristianos son una minoría. Quizá por eso en este pueblo la gente era tan cercana y se respiraba un ambiente de comunidad cristiana fraterna muy bonito.

Después de la misa del domingo, una monja me invitó a acompañar a un grupo de matrimonios que iban a juntarse en una casa para rezar por un difunto. Y fui con ellos y fue precioso. Rezamos el rosario de la Divina Misericordia en chino y fue precioso ver cómo las familias se juntaban en la casa de alguien para rezar. Después, como es habitual, nos invitaron a comer y a beber.

El domingo después de comer pude por fin conocer a las monjas del monasterio que vinieron a verme al locutorio y pude tener un rato de charla con ellas.

Durante la semana he celebrado la misa a las 7 de la mañana para las monjas y con algunas personas del pueblo que venían a la misa. Comencé celebrando la misa en español. Y esto fue muy importante para mí, porque desde que llegué a Japón el 19 de junio, no había presidido la misa ningún día y sólo había podido predicar un día en inglés porque lo pedí expresamente. Así que ha sido todo un regalo poder volver a presidir la misa. Y una monjas, tímidamente, me trajo un día un par de frases en chino para que las pudiese decir en la misa. Y las dije al día siguiente. Así que me trajo más… y las dije… y así acabó trayéndome toda la misa. Yo miré un poco sobre los cuatro tonos del chino mandarín, que es algo complejo para nosotros, pero para que os hagáis una idea hay un tono recto alto, otro tono ascendente, otro que desciende un poco y luego asciende y el cuarto que es un tono descendente. Y hoy sábado que os escribo, os puedo decir que esta mañana celebré la misa en chino, aunque evidentemente debí de decir muchas palabras mal, pero al menos lo intenté y la gente me entendió =)

También he descubierto algunas cosas de la escritura china que me parecen muy bonitas y que los japoneses han adquirido también. Se trata de dos caracteres que incluyen el carácter de mujer: “女”.

La palabra paz se dice en chino con la sílaba “an” y se escribe así: “安”. Como podéis observar, este carácter tiene dos partes, la de abajo es “mujer” y la de arriba podría ser “casa”, de modo que el ideograma completo es una mujer dentro de la casa… y eso es “paz”. Así que yo les dije a las monjas, que si en el convento eran 28 mujeres en la misma casa… deberá ser un verdadero remanso de paz… y se rieron.

Y la segunda peculiaridad que quería compartir con vosotros es el carácter que significa “bueno” y que se escribe en chino (también en japonés) así: “好”. Como veis, el carácter está formado por otros dos caracteres. El de la izquierda es el de “mujer” y el de la derecha es “子” que sígnica “niño”. Es decir, que cuando se quiere decir “bueno” en chino y en japonés, se usa un carácter que es una mujer con un niño. Esto, sin duda, dice mucho y muy bueno de estas culturas. Y quizá estamos en España muy necesitados de reconocer también esto mismo. Aunque diré que también la natalidad en China, Taiwán y Japón es bajísima, como en España; y el aborto está presente en todos estos países. Así que todos, europeos y asiáticos, estamos necesitados de tomar conciencia de estas verdades que están presentes en nuestra cultura desde hace siglos y que quizá hemos olvidado con el paso de los siglos.

El lunes una profesora de la universidad no bautizada y amiga de las monjas me llevó a un monasterio budista muy famoso en Taiwán: Fo Guang Shan. Allí fuimos recibidos por una bonza (nombre para las mujeres que deciden consagrases a la vida monástica budista) que nos explicó un poco las partes del monasterio y lo que solían hacer allí.

Para no extenderme mucho sobre esto (ya tendremos tiempo de hablar del budismo), solo comparto con vosotros parte del diálogo que tuve con otra bonza de Singapur que nos llevó por la exposición de cómo el budismo se expandió por Asia. Yo quería preguntarle por cosas de su vida diaria y poder usar mis preguntas y sus respuestas para contrastar y compartir puntos esenciales de nuestras religiones.

Yo le pregunté que si ellas rezaban todos los días y me dijeron que sí. Entonces yo le pregunté por el tipo de oración que solían hacer y me dijo que hacían diversos tipos de oración. Yo le pregunté que si hacían oración de petición y me dijo que sí, que todas las mañanas pedían sabiduría. Y entonces le dije: “Nosotros los cristianos también pedimos sabiduría y cuando lo hacemos, se lo pedimos a una persona, a Dios, para que nos de la sabiduría como un don venido de Dios. Cuando vosotras pedís sabiduría… ¿a quién se la pedís?”. Y ella me dijo: “Me la pido a mí misma, porque la sabiduría reside en mi interior”. Y a raíz de esta respuesta le dije: “Pero entonces, la iluminación que tratáis de alcanzar, que nosotros podríamos llamarla salvación en el cristianismo, ¿es algo que se consigue por uno mismo a base de despertar esa sabiduría y de mucho tiempo de meditación?”. Y ella me dijo que sí. A lo que yo le respondí: “Pues los que somos cristianos creemos que por mucho que nos esforcemos por alcanzar la iluminación-salvación, por muchos méritos que hagamos, nunca alcanzaremos la salvación por nosotros mismos, sino que la salvación la recibimos como un don de Dios”. Y ella me dijo: “Pues sí… es bastante distinto”.

Aquí podéis ver un par de cosas importantes que es bueno conocer del budismo. Por un lado la manera de entender a Dios, que no es un Dios personal como en la tradición judía y cristiana, y eso tiene implicaciones en la manera de relacionarse con Él. Y por otro lado el concepto de “autosalvación” que es contrario a la fe cristiana.

Al día siguiente pude pasar el día con un sacerdote dominico de Filipinas que se llama Gervasio. Él me llevó a la ciudad de Kaoshiung y visité la catedral. Y culminamos el día con una estupenda comida taiwanesa en la que pude tomar el famoso rámen de fideos de ternera, además de muchas otras cosas entre las que estaba el famoso huevo de los mil años.

Aquella noche, volví a reunirme con la gente cristiana del pueblo que habían quedado en la casa de una persona del pueblo para rezar. La verdad es que era una muestra preciosa de una comunidad cristiana que se junta para rezar y que comparte la vida. Rezamos juntos el rosario y cantamos a la Virgen del Carmen.

He aprovechado también para comer mucha fruta, ya que en Japón tiene un precio prohibitivo y en Taiwán hay un clima subtropical que facilita mucho el cultivo de los árboles frutales. He probado por primera vez varias frutas como los “ojos de dragón”, la “fruta del dragón”, los famosos lichis (pero frescos, no en almíbar como los ponen en los restaurantes chinos), papaya, mango, uvas…

La fruta del dragón.

Y el jueves me invitó el párroco a comer a su casa junto con otras monjas. Fue allí donde probé estas frutas raras, además de una verdura que me encantó, que parecían capullos de flores todavía sin florecer.

Los ojos de dragón son los frutos amarillos, al fondo los lichis y a la derecha cerezas.
Un detalle del lichi abierto y a punto de comérmelo.

Y realmente podría estar hablando de muchas cosas preciosas que he vivido esta semana, pero quisiera terminar compartiendo con vosotros mi visita al cementerio del pueblo de Bankin, donde los misioneros dominicos tienen sus tumbas. Allí pude leer en las lápidas el testimonio de una vida entregada al Señor en la misión ad gentes. He de decir que aquello me conmovió y doy gracias a Dios por tanta generosidad que tuvieron ellos y tanta generosidad que ha tenido la Iglesia de España para mandar tantos misioneros a tierras tan lejanas.

Algunas de las tumbas de los misioneros dominicos que retomaron la evangelización a finales del siglo XIX.

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  1. Maripi Sanmartín 13 de agosto de 2023 at 6:51 am - Reply

    Muchísimas gracias Joserra, por compartir la experiencia de esta semana. Me ha encantado todo lo que nos has contado, también me ha hecho pensar la importancia de ser bautizado y de reunirse para celebrarlo. La eximido de las palabras, ese video de la Salve Rociera. Me he quedado con ganas de saber más, se me ha hecho corto.
    Y sobre todo la alegría de saber que estás bien y disfrutando. Hoy domingo te tendré presente en la Eucaristía. Un abrazo

    • José Ramón 13 de agosto de 2023 at 8:21 am - Reply

      Muchas gracias Maripi. Me encantaría contaros muchas cosas, pero prefiero no alargarme mucho en las noticias. Un fuerte abrazo.

  2. Nicolás Mingorance Márquez 13 de agosto de 2023 at 8:11 am - Reply

    Que emocionante compartir esa aventura contigo. Tan exótico y tan trascendente. Gracias Joserra.

  3. NADIA SÁNCHEZ 13 de agosto de 2023 at 9:32 am - Reply

    ¡Mil gracias, Joserra! Nos encanta leerte y ver los videos y reportajes gráficos.
    Te mandamos un abrazo enorme y muchos besos desde Mojácar, nos acordamos muchísimo de ti (en general) y cada vez que vamos a cenar pescadito rico a Garrucha (en particular).
    ¡Feliz domingo!
    Nadia, Felipe, Jaime, Javier y Julia

    • José Ramón 13 de agosto de 2023 at 10:42 am - Reply

      ¡Qué bien Nadia! Disfruta mucho en mi tierra. Y come buen pescado =) Un fuerte abrazo para los cinco.

  4. Ana Rivero 13 de agosto de 2023 at 9:46 am - Reply

    Madre mía, JoseRa, que impresionantes vivencias están llenando tu corazón y tu vida!!! Enhorabuena, en ti se cumple el «más allá». Gracias x compartirnos tanto, así te podemos tener más presente en nuestras oraciones 🙏🏻🌈
    Oye… Que ricas deben estar esas frutas! 😅😋

    • José Ramón 13 de agosto de 2023 at 10:41 am - Reply

      Están riquísimas. Comí también papaya, mango, etc. Todo de la isla y delicioso.

  5. María Velasco Márquez 13 de agosto de 2023 at 10:35 am - Reply

    La comunidad de Taiwan me ha recordado un poco a lo vivido en Tanzania. 😊 Seguimos rezando mucho por ti, ¡disfruta y dalo todo! 💪🏼🙏🏼

  6. Juan Abgel Tomas 13 de agosto de 2023 at 11:04 am - Reply

    Me alegro mucho que estés tan integrado en ese país , y veo que no te cuesta ningún trabajo, es admirable lo que estás haciendo, me alegro mucho que todo vaya bien , un abrazo y cuídate aquí nos acordamos mucho de ti y sobre todo , al menos yo te hechamos de menos

    • José Ramón 13 de agosto de 2023 at 2:07 pm - Reply

      Muchas gracias Juan Ángel… yo también os echo de menos.

  7. Marta y Javi 13 de agosto de 2023 at 11:28 am - Reply

    Resulta curioso cómo hacen vida de comunidad. Siento que no valoro lo suficiente cuando se reza el rosario antes de misa, o cuando se hace un funeral. Ellos es como si lo hicieran espontáneamente y les une y nosotros es como si lo tuviéramos y no lo valoramos…
    Lo de las palabras chinas nos ha encantado.
    Un abrazo Joserra!

    • José Ramón 13 de agosto de 2023 at 2:08 pm - Reply

      Muchas gracias Marta y Javi. Un fuerte abrazo.

  8. María del Carmen Martínez García 13 de agosto de 2023 at 1:29 pm - Reply

    Muchas gracias Joserra por compartir tu vida con nosotros 🙏.Cuanto aprendo también de lo que nos cuentas,me siento más unida a nuestro hermanos de asia y doy gracias a Dios que reparte su Espíritu en todos.
    Me ha parecido muy interesante tu charla del budismo, con que sencillez has mostrado interés en sus costumbres y compartiendo las tuyas has llevado el evangelio, que Dios te de mucha sabiduría para poderlo hacer.
    Te mandamos un fuerte abrazo y estamos unidos en la oración 😘.

  9. Ángel Rubio Casquet 13 de agosto de 2023 at 5:22 pm - Reply

    Nosotros también te agradecemos el que compartas tus experiencias en tierras evangelizadas, ya desde el S. XVI por españoles. Estas teniendo unas experiencias bonitas y muy enriquecedoras , para ti y para nosotros. Leyéndote cada domingo vamos aprendiendo más sobre otras religiones y civilizaciones. Muchas gracias José Ramón y un fuerte abrazo de Lorenzo, Blanca, las niñas de mamá y mío.

  10. María Jesús 13 de agosto de 2023 at 6:22 pm - Reply

    Que interesante lo que cuentas. Que nos compartas tus vivencias es digno de agradecer. Te admiro un montón, por la labor de evangelización que estás realizando que no debe ser fácil integrarse en una comunidad tan diferente a la nuestra con la que ni siquiera compartes religión. Tu post de hoy es cultural, interesante, alegre, evangelizante, exótico, ameno, generoso, admirable … Muchas gracias y deseando leerte el domingo próximo. Un cariñoso recuerdo desde Vera.

    • José Ramón 13 de agosto de 2023 at 10:27 pm - Reply

      Muchas gracias María Jesús. Disfruta en mi tierra.

  11. Inés Marabel 13 de agosto de 2023 at 9:16 pm - Reply

    Gracias por compartir tu experiencia, ha sido un regalazo del Señor. Me ha gustado mucho y he reflexionado sobre la celebración del bautismo. Un abrazo de Irene e Inés.

  12. Jesús Sánchez 14 de agosto de 2023 at 1:16 am - Reply

    Dios le bendiga padre. Ojalá por estos lares tuviéramos la mitad de fe que demuestran tener esas gentes. Gracias por compartir.

  13. Conchi, de la Parroquia de La Campana 14 de agosto de 2023 at 11:01 am - Reply

    Qué interesante lo que cuentas. Qué costumbres tan distintas y lo bien acogido que has sido en un país tan lejano. Se os ve a todos tan felices y unidos! Una familia!

  14. Sor Citroën 14 de agosto de 2023 at 2:09 pm - Reply

    ¡Qué bonita entrada, Joserra! Muchas gracias por compartir tus vivencias.
    Me ha hecho reflexionar acerca de los misioneros españoles, tantos y tantos cristianos anónimos en la mayoría de los casos, pero que han llevado a todas partes la buena noticia de Cristo. Cada uno de nosotros deberíamos tomar nota, y personalmente me toca bastante el corazón. Gracias, y cuídate. Un abrazo.

  15. Rosali Núñez Carmona 14 de agosto de 2023 at 10:55 pm - Reply

    Que maravillosa experiencia de amor, fe y diversidad cultural y religiosa que estás viviendo con inmensa ilusión y fraternidad ,y, que contigo compartimos con alegría, ya que nuestro aprendizaje es valioso.
    Muchísimas gracias

  16. Paloma 16 de agosto de 2023 at 9:13 am - Reply

    Querido Jose Ramon:
    Doy gracias por todo lo que estamos aprendiendo gracias a tu labor evangelizadora y tu generosidad compartiendo tus experiencias con todo detalle con nosotros.
    Que bonito, por ejemplo ver una talla de Nuestro Señor en Taiwán, igual a la que tenemos en Santa Maravillas de Jesús; o como cantan en español en
    reuniones familiares los taiwaneses!
    Resumiendo, me siento muy orgullosa de tu labor en Asía y de las que llevaron acabo nuestros antepasados misioneros. Que Dios te cuide y te ayude en todo lo que necesites.
    Feliz semana! Hasta el domingo.
    Un fuerte abrazo!

  17. Paloma y Alfonso 16 de agosto de 2023 at 11:12 pm - Reply

    Hola José Ramón, nos ha encantado leerte y aunque hemos tardado un poco en ponernos en contacto, a partir de ahora lo mantendremos. Ayer fue la Asunción de la Virgen y lo celebramos en un pueblecito de la Vega de Pas en Cantabria con su patrona la Virgen de Valvanuz, y hoy en San Roque( con perro y todo aunque sin rabo ). Nos acordamos mucho de ti y te mandamos un abrazo enorme.

  18. Ana y Hugo 17 de agosto de 2023 at 5:43 pm - Reply

    Qué gran labor evangelizadora llevaron y lleváis a cabo los misioneros españoles, como en la antigua isla española de Formosa, hoy supuestamente amenazada por China . Con su don para los idiomas, Pater, ya podrá celebrar misa y confesar en japonés en breve😁. De hecho, es en el sacramento de la Penitencia donde más podrá aprender de esas culturas tan alejadas de Jesucristo Nuestro Señor. El santo cura de Ars acabó conociendo más la humana necesidad de Dios que cualquier científico la propia naturaleza, por medio de largas horas de cofesionario, sacramento que hoy, por desgracia, cada vez se administra menos en España , como si no fuera ya necesario, como si eso de confesar estuviese ya pasado de moda o algo propio de retrógrados. Y necesitamos la Misericordia de Dios más que nada. Que su misión siga dando frutos y gloria a Dios.

  19. Maria Luisa López 19 de agosto de 2023 at 4:56 pm - Reply

    Es la tercera vez que te escribo en este espacio de comentarios y no veo que haya sido publicado. Me gusta mucho ver como estás aprovechando este mes vacacional de agosto para tener experiencias nuevas como es el viaje a Taiwan, lugar que yo nunca conocí. Pero te servirá para darte cuenta de la espiritualidad oriental y la similitud y diferencia con Japón, tu país de misión. Te deseo lo mejor y sigo con interés tus informaciones

    • José Ramón 20 de agosto de 2023 at 5:08 am - Reply

      Muchas gracias María Luisa y disculpa la tardanza en publicar las respuestas. No se publican automáticamente para evitar que envíen publicidad.
      Un abrazo.

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