Queridos misioneros.
En el año 1977 Steven Spielberg estrenó la película “Encuentros en la tercera fase” que recuerdo haber visto cuando era un niño. Y no penséis que voy a hablaros de extraterrestres, pero sí me he acordado de este título para ponerle nombre a esta noticia. Porque esta semana Dios me ha regalado dos encuentros preciosos con amigos de España que quiero compartir con vosotros. Y he venido a encontrarme con ellos… ¡en el quinto pino!
El jueves pasado sucedió algo muy providencial: tenía examen oral de japonés pero el profesor se contagió con el coronavirus, se suspendió el examen y nos dijeron que no fuésemos a clase ese día. Y resulta que ese día era el encuentro mensual de sacerdotes de la diócesis en el edificio del obispado que está a 20 metros de la casa donde yo vivo.
Yo pensaba que durante los dos años que voy a pasar yendo a la escuela y aprendiendo el japonés, nunca podría ir a estos encuentros por ser incompatibles con el horario de clases. Pero este jueves el Señor me regaló poder asistir. Allí hablaron de una noticia muy importante y que afecta de lleno a la diócesis de Osaka. Resulta que la diócesis vecina de Takamatsu, que llevaba ya un año sin obispo, se ha unido a la diócesis de Osaka para formar una nueva diócesis Osaka-Takamatsu. Y así se convierte en la diócesis con mayor territorio de todo Japón, porque Takamatsu abarca toda la isla de Shikoku, que está al sur de Osaka.
Pero más allá de esta noticia relevante, tuve la oportunidad de conocer a algunos sacerdotes de la diócesis y de que me conocieran. Estuve comiendo con el padre Jean Marie, del Congo, con el que pude compartir algunas palabras en Swahili. Le llamó mucho la atención que pudiese hablar con él en su lengua.
Y también pude pasar un rato con Jesús Morales. Él es un amigo de España que conocí en mi primer destino pastoral de la Purificación de Nuestra Señora. En esta parroquia cooperan los misioneros javerianos desde hace mucho años y Jesús era uno de esos misioneros que ayudaban en la parroquia cuando yo estaba allí. Eso me permitió conocerle y que nos hiciésemos amigos. El había pasado muchos años en Japón y, tras varios años en Madrid, cuando yo le conocí, volvió de nuevo a Osaka hace un par de años. Y pude pasar un rato con él el jueves. Ya que no suele venir mucho por aquí, porque su parroquia está en Wakayama, al sur de la diócesis.
Y el segundo de los encuentros en el quinto pino que he tenido ha sido con un compañero del colegio El Armelar, de Valencia, donde yo estudié la EGB, BUP y COU. Se trata de Ricardo, que con su esposa y sus dos hijas, estaban pasando sus vacaciones de verano en Japón y ahora estaban en Osaka. Hemos compartido un rato juntos, comido en un restaurante de Udón, paseado por el castillo de Osaka y visitado la catedral. Doy muchas gracias a Dios por esta oportunidad de encontrarme con amigos, ya que quizá es de las cosas que más echo en falta aquí en Japón.
Otra cosa curiosa de la semana me sucedió el viernes cuando estaba comiendo con un compañero de clase en un restaurante. De repente, todos los móviles de la gente que estaba allí se pusieron a sonar, incluido el mío y el de mi compañero. Y apareció esto en la pantalla del móvil:
Yo pensé que era algún tema de pirateo de móviles y que alguien que estaba cerca había pirateado nuestros móviles. Pero mi compañero de clase, que es chino, en un momento miró los kanjis y dijo que era una alerta de tsunami y que el mensaje había sido enviado a 8 millones de teléfonos y que estuviéramos atentos a las indicaciones de las autoridades para evitar desastres. Luego vimos que la gente continuaba comiendo a pesar de haber recibido el mensaje y finalmente nos dimos cuenta de que era realmente un simulacro de tsunami. Ya que el viernes se cumplían 100 años del famoso terremoto de Tokyo que dejó la ciudad destrozada.
Esta noche he empezado a leer un libro que compré de segunda mano justo antes de venirme a Japón. Se titula “Este Japón increíble” y es la autobiografía del padre Arrupe que, antes de ser el General de la Compañía de Jesús, fue muchos años misionero en Japón y en este libro cuenta su experiencia. He de decir que lo que he leído, aunque solo han sido 35 páginas, me ha encantado.
Bueno misioneros… buena semana y nos vemos… ¡en el quinto pino!





José Ramón ,todavía sin irme a dormir esperando leer tus comentarios japoneses. Me parecen tan interesantes,con que ilusión estás viviendo tu misión. Que Dios te de grandes bendiciones.
Muchas gracias Conchi
Bon día desde Benicassim José Ramón!!! Espero k estés bien, ( k veo k lo estás jejeje) y sigue disfrutando de la experiencia y de aportar tu granito de arena en el mundo para ayudar a la gente. Gracias y sigue así!! Te echamos de menos!!! Un abrazo desde Madrid -Benicassim!!
Heyyyyy Roger. ¡Qué alegría leerte!
Espero que las cosas vayan mejor y hayas podido mudarte de nuevo a Madrid.
Que alegría ver a el padre Jesús,dio charlas sobre la Biblia en la Puri
Y por supuesto ver como el SEÑOR te va animando con sorpresas , que te ayudan en tu misión, para hacertela más llevadera ¡¡Un abrazo JOSERRA!!
Muchas gracias Carmen. Un fuerte abrazo.
En muchas ocasiones la lejanía nos acerca, pues no valoramos lo fácil, lo que tenemos cerca hasta que nos alejamos.
Te deseo una buena semana y un fuerte abrazo desde el quinto pino.
Así es Javier, la lejanía nos acerca.
“Para encontrar el origen de la expresión «el quinto pino», debemos trasladarnos al Madrid de principios del siglo XVIII, cuando a Felipe V, que por entonces reinaba en España, se le ocurrió plantar cinco grandes pinos a lo largo del paseo de Recoletos, concretamente desde la zona de Atocha, donde se encontraba el primero, hasta la de Nuevos Ministerios, donde estaba el último.
Se dice que era en este último, el más alejado de todos, en donde las parejas de enamorados solían quedar para besarse sin ser vistos, a salvo de las miradas de la gente, que por entonces solía censurar con mayor frecuencia y vehemencia este tipo de comportamiento.
Para citarse, utilizaban la frase «nos vemos en el quinto pino», que quedó como símbolo de lugar apartado y lejano. De ahí comenzó a extenderse su uso al resto de España y todavía hoy en día es una expresión muy socorrida cuando queremos indicar que algo está muy lejos…”
Un fuerte abrazo Joserra de toda la familia, te tenemos presente.. Julia, Daniel, Nathalie y Jesús
Muchas gracias Jesús. ¡Así que no fue Steven Spielberg quien impulsó “el quinto pino”!
Jajaja como buen cinéfilo sabes que Spielberg llegó como mucho a “encuentros en la tercera fase” que es más lejos que el quinto pino por otro lado ;)
神のご加護を🙏🏻
Hola Joserra! Soy Mark, te echo tanto de menos. Tus 4 monaguillos siguen dando guerra en Maravillas jeje. Espero que estés bien, lo estás haciendo genial. Abrazos de parte de Juan, Lola, Teresa, Salva y Mark desde Madrid. Qué Dios te siga bendiciendo!
Muchas gracias Mark. Espero que hayas descansado bien en verano para comenzar el curso con ganas en el colegio. Que hay que estudiar mucho y hacer muchos deberes, como yo ahora con el japonés.
¡Qué de regalos estás teniendo entonces! me alegro José Ramón. Hago mía la recomendación…»este Japón increíble «. Me apetece conocer y si es autobiografía del padre Arrupe, con mayor motivo.
Muchas gracias Carolina
Cómo me alegro de todos esos tus encuentros! Todo es gracia y te acompañan en tu ser misionero. BANZAI!!!!
Muchas gracias María Luisa.
Me encanta la cita semanal, aunque solo sea de unos minutos que es lo que tardo en leer tu post, pero estos minutos se multiplican cuando termino de leerte. Algunas veces tu experiencia trae recuerdos a mi menoría de experiencias pasadas vividas. Otras veces me quedo pensando sobre algunas de las enseñanzas que nos aportas de una cultura tan distinta. Muchas veces me siento contagiada por tu Fe que me hace meditar en los regalos tan maravillosos que recibimos del Señor y que apenas valoramos de que provienen de su mano. En fin que unas solas líneas contienen muchas enseñanzas. Gracias por tu cita semanal. Que Dios te siga bendiciendo.
P.D. Hoy tb me ha gustado mucho la explicación del origen del “quinto pino” y la frase de que “la distancia nos acerca”, por dos de tus comentaristas.
Me alegro mucho de que entre todos vayamos dando mucho fruto.
Hola Jose Ramón. Estamos alegres que te vaya tan bien. Sabes que somos muchos los que rezamos por la Misión. Menuda sorpresa encontrarte con Jesús. Ya sabes lo que se dice «no se puede hacer nada malo porque te pillan» Jajaaja. Un abrazo y La Paz.
Muchas gracias Paco.
Joserra, la Providencia siempre actúa, no lo dudes. No es casualidad que tu profesor de japonés enfermase y pudieses acudir al encuentro mensual de sacerdotes de la diócesis para reencontrarte con Jesús. Si en un futuro la Providencia me depara un viaje a Japón, pasaré a saludarte como ha hecho Ricardo. Ayer también tuvimos en Madrid una alarma general en todos los teléfonos móviles con motivo de la Dana que nos iba a caer. Paz y bien.
Muchas gracias Carlos
Querido JoseRa, yo también leo tus hazañas por esas tierras los domingos, y me encantan. Aquí, en Madrid, también tuvimos un aviso de alerta por lluvias, que asustó más por el ruido que por las nueces… je. Te tenemos presente en casa en nuestras oraciones. Besos de los Palanca Sanz
Muchas gracias Susana
Hola José Ramón. En Madrid nos hemos vuelto un poco japoneses también, ayer domingo en torno a las 14:30h también empezaron a sonar alarmas en todos los móviles de la Comunidad de Madrid, con un sonido raro y desconocido, era Protección Civil para poner en alerta a los ciudadanos del temporal (Dana) que de aproximaba en las próximas horas y alertaba de no salir de casa por la tarde… ya ves.
Muchas gracias por tus noticias y un fuerte abrazo.
Jejejejejeje qué providencial
José Ramón. Es un placer leer todas las vivencias que estás teniendo. Asì las disfrutamos un poco.
Un abrazo.
Muchas gracias Emiliano
Hola Jose Ramón! Me alegro mucho de que estos encuentros en “el
Quinto pino” sean con viejos amigos
españoles. Que regalos tan bonitos te hace a ti y a las personas con las que te encuentras, Dios Nuestro Señor.
A nosotros también nos regala poder participar y aprender de la misión y estar en contacto contigo todas las semanas. Que generosa es la vida con nosotros! También por esta experiencia aprendemos de otros misioneros que escriben en el grupo.
Te deseo una feliz semana. Siempre en mis oraciones. Un fuerte abrazo!
Muchas gracias Paloma
Gracias por compartir tus experiencias. ¡Qué alegría los encuentros inesperados! Qué importante es la convivencia diaria y el regalo que son las personas con las que compartimos nuestra vida.
Un abrazo y mi oración.
Muchas gracias Natalia.