¿Os habéis encontrado alguna vez queriendo explicar algo profundo y descubriendo que es difícil encontrar palabras para ello? Quizá en ese momento se os haya ocurrido alguna palabra nueva que es capaz de expresar eso profundo que queréis transmitir.
Pues eso me ha pasado a mí queriendo explicar quién es el Espíritu Santo. Y he acabado inventando una palabra en japonés.


