BRILLA CON AUTENTICIDAD, TU LUZ GUÍA A OTROS
Comentario al Evangelio del 2026-01-29
Jueves de la 3.ª semana del Tiempo Ordinario
¿Alguna vez has guardado tu fe como un tesoro escondido? Jesús hoy nos habla de una lámpara que no se pone debajo del celemín o la cama, sino en el candelero para iluminar toda la casa. Nuestra fe es así: una luz que hemos recibido para compartir, no para esconder.
En Japón, los ‘chōchin’ (faroles) iluminan los caminos durante los festivales. Así debe ser nuestra vida: una luz que guíe a otros hacia Dios. Jesús nos invita a vivir con ‘kokoro’ integrado: que corazón, mente y acciones estén en armonía. A veces, en la cultura japonesa se distingue entre ‘honne’ (sentimientos reales) y ‘tatemae’ (apariencias sociales). Jesús nos llama a la autenticidad: a que nuestro interior y exterior sean uno, para que los demás vean en nosotros un testimonio creíble de su amor.
Y luego viene esa frase que puede sorprender: ‘Con la medida con que midan se les medirá’. Si somos generosos al dar testimonio, Dios nos dará aún más. Pero si guardamos para nosotros lo recibido, corremos el riesgo de perderlo. No es castigo, sino que la fe crece cuando se comparte.
Hoy, pregúntate: ¿hay coherencia entre lo que creo y cómo vivo? ¿Estoy poniendo mi lámpara en el candelero, o la escondo por miedo? Da un pequeño paso: comparte una palabra de esperanza, muestra una actitud de paz, ora por alguien. La oración es ese diálogo donde Dios tiene la primacía: Él te escucha y te ilumina para que seas luz en el mundo.





