{"id":5110,"date":"2026-03-04T08:00:00","date_gmt":"2026-03-04T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5110"},"modified":"2026-03-04T08:00:00","modified_gmt":"2026-03-04T07:00:00","slug":"miercoles-de-la-ii-semana-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/03\/04\/miercoles-de-la-ii-semana-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de la II semana de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Y subiendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, tom\u00f3 aparte a los doce disc\u00edpulos y les dijo en el camino: \u201cMirad, subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre ser\u00e1 entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; lo condenar\u00e1n a muerte y lo entregar\u00e1n a los gentiles para que sea escarnecido y azotado y crucificado; y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1.\u201d Entonces se le acerc\u00f3 la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos; se postr\u00f3 ante \u00e9l para pedirle algo. \u00c9l le dijo: \u201c\u00bfQu\u00e9 quieres?\u201d Ella le dice: \u201cManda que estos dos hijos m\u00edos se sienten, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, en tu reino.\u201d Pero Jes\u00fas, respondiendo, dijo: \u201cNo sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfPod\u00e9is beber el c\u00e1liz que yo voy a beber?\u201d Ellos le dicen: \u201cPodemos.\u201d \u00c9l les dice: \u201cMi c\u00e1liz, ciertamente, lo beber\u00e9is; pero sentarse a mi derecha y a mi izquierda no me toca a m\u00ed concederlo, sino que es para quienes est\u00e1 preparado por mi Padre.\u201d Al o\u00edr esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos. Mas Jes\u00fas los llam\u00f3 y dijo: \u201cSab\u00e9is que los jefes de los gentiles los dominan y los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser as\u00ed entre vosotros; sino que quien quiera llegar a ser grande entre vosotros sea vuestro servidor, y quien quiera ser el primero entre vosotros sea vuestro siervo, como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.\u201d<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En este pasaje evang\u00e9lico, Jes\u00fas nos revela el misterio m\u00e1s profundo de su misi\u00f3n mientras avanza hacia Jerusal\u00e9n, anticipando su Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n. Los disc\u00edpulos, a\u00fan atrapados en expectativas mundanas de poder y gloria, no comprenden que el verdadero reino se construye sobre el servicio y la entrega total. La petici\u00f3n de la madre de los hijos de Zebedeo refleja nuestra tendencia humana a buscar posiciones de honor, olvidando que el camino cristiano exige beber el c\u00e1liz del sacrificio. En Jap\u00f3n, donde la cultura valora profundamente la armon\u00eda social y el servicio desinteresado, como se manifiesta en conceptos como &#8216;omotenashi&#8217; (hospitalidad sincera) o el trabajo comunitario en festivales locales, podemos ver un reflejo de esta ense\u00f1anza evang\u00e9lica. Sin embargo, Jes\u00fas eleva este servicio a un nivel divino: no se trata solo de cortes\u00eda, sino de dar la vida por los dem\u00e1s, imitando su entrega en la cruz. Hoy, en nuestras familias, trabajos y comunidades, estamos llamados a transformar nuestra ambici\u00f3n en humildad, buscando no ser servidos sino servir con amor generoso, encontrando en cada acto de entrega un eco de la redenci\u00f3n que Cristo nos ofrece.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Y subiendo Jes\u00fas a Jerusal\u00e9n, tom\u00f3 aparte a los  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5109,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/reflection-2026-03-04-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5110"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5111,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5110\/revisions\/5111"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5109"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}