{"id":5121,"date":"2026-03-07T08:00:00","date_gmt":"2026-03-07T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5121"},"modified":"2026-03-07T08:00:00","modified_gmt":"2026-03-07T07:00:00","slug":"sabado-de-la-2a-semana-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/03\/07\/sabado-de-la-2a-semana-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"S\u00e1bado de la 2\u00aa Semana de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>En aquel tiempo se acercaban a Jes\u00fas todos los publicanos y pecadores para escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: \u00ab\u00c9ste recibe a los pecadores y come con ellos\u00bb. Entonces les dijo esta par\u00e1bola: \u00abUn hombre ten\u00eda dos hijos; el menor de ellos dijo al padre: \u201cPadre, dame la parte de la hacienda que me corresponde\u201d. Y \u00e9l les reparti\u00f3 los bienes. Pocos d\u00edas despu\u00e9s, el hijo menor, junt\u00e1ndolo todo, se march\u00f3 a un pa\u00eds lejano y all\u00ed derroch\u00f3 su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo hubo gastado todo, sobrevino un gran hambre en aquella regi\u00f3n y comenz\u00f3 a pasar necesidad. Entonces fue y se arrim\u00f3 a uno de los ciudadanos de aquel pa\u00eds, que lo envi\u00f3 a sus campos a apacentar cerdos. Y deseaba llenarse el est\u00f3mago con las algarrobas que com\u00edan los cerdos, pero nadie se las daba. Entrando en s\u00ed mismo, dijo: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntos jornaleros en casa de mi padre tienen pan en abundancia, y yo aqu\u00ed me muero de hambre! Me levantar\u00e9, ir\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo; tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros\u201d. Y, levant\u00e1ndose, se fue a su padre. Cuando todav\u00eda estaba lejos, su padre lo vio y se conmovi\u00f3; corri\u00f3, se le ech\u00f3 al cuello y lo cubri\u00f3 de besos. El hijo le dijo: \u201cPadre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo\u201d. Pero el padre dijo a sus siervos: \u201c\u00a1Daos prisa! Sacad la mejor t\u00fanica y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies. Traed el novillo cebado y matadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y ha sido hallado\u201d. Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo; al volver y cuando se acercaba a la casa, oy\u00f3 m\u00fasica y danzas. Y llamando a uno de los criados, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 era aquello. \u00c9ste le dijo: \u201cHa vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque lo ha recobrado sano y salvo\u201d. Entonces \u00e9l se indign\u00f3 y no quer\u00eda entrar; pero su padre sali\u00f3 e intentaba persuadirlo. \u00c9l respondi\u00f3 y dijo a su padre: \u201cHace tantos a\u00f1os que te sirvo, sin desobedecer jam\u00e1s una orden tuya, y nunca me has dado ni un cabrito para tener una fiesta con mis amigos. Pero en cuanto ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tus bienes con prostitutas, has matado para \u00e9l el novillo cebado\u201d. Pero \u00e9l le dijo: \u201cHijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo; pero conven\u00eda celebrar una fiesta y alegrarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y ha sido hallado\u201d\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>Hoy el Evangelio nos invita a contemplar la figura del hijo mayor, quien habiendo permanecido siempre junto al Padre, no logra comprender la profundidad de su misericordia y se deja arrastrar por la envidia y el juicio severo hacia su hermano. Esta par\u00e1bola nos interpela directamente: \u00bfcu\u00e1ntas veces, quienes hemos crecido en la fe desde peque\u00f1os, nos comportamos como ese hijo mayor? Nos acostumbramos a los dones divinos, olvidando que la gracia recibida es un tesoro inmerecido que debe llenarnos de humilde gratitud, no de soberbia espiritual. En Jap\u00f3n, donde la armon\u00eda social y el respeto por el orden son valores fundamentales, podemos entender c\u00f3mo la actitud del hijo mayor refleja esa rigidez que, aunque aparentemente virtuosa, puede endurecer el coraz\u00f3n y alejarnos del verdadero esp\u00edritu de compasi\u00f3n que caracteriza al cristianismo. La cultura japonesa valora la perseverancia y la lealtad, pero esta par\u00e1bola nos recuerda que la fidelidad m\u00e1s aut\u00e9ntica no se mide por el cumplimiento externo, sino por la capacidad de alegrarnos con el regreso de quienes estaban perdidos. En nuestra vida diaria, especialmente durante esta Cuaresma, estamos llamados a examinar nuestro coraz\u00f3n y pedir al Se\u00f1or que nos libere de esos pensamientos de superioridad que nos impiden reconocer que todos somos igualmente amados por el Padre. Practiquemos la misericordia, celebremos cada conversi\u00f3n como un triunfo del amor divino, y vivamos con la alegr\u00eda de saber que, en la casa del Padre, siempre hay lugar para el banquete de la reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio En aquel tiempo se acercaban a Jes\u00fas todos los  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5120,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5121","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/reflection-2026-03-07-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5121","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5121"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5121\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5123,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5121\/revisions\/5123"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5121"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5121"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5121"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}