{"id":5128,"date":"2026-03-08T08:00:00","date_gmt":"2026-03-08T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5128"},"modified":"2026-03-20T08:08:55","modified_gmt":"2026-03-20T07:08:55","slug":"iii-domingo-de-cuaresma-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/03\/08\/iii-domingo-de-cuaresma-a\/","title":{"rendered":"III Domingo de Cuaresma (A)"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Cuando Jes\u00fas se enter\u00f3 de que los fariseos hab\u00edan o\u00eddo decir que Jes\u00fas hac\u00eda m\u00e1s disc\u00edpulos y bautizaba m\u00e1s que Juan \u2014aunque Jes\u00fas mismo no bautizaba, sino sus disc\u00edpulos\u2014 dej\u00f3 Judea y se fue de nuevo a Galilea. Ten\u00eda que pasar por Samaria. Lleg\u00f3, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca del campo que Jacob dio a su hijo Jos\u00e9. All\u00ed estaba el pozo de Jacob. Jes\u00fas, cansado del camino, se sent\u00f3 junto al pozo; era alrededor de la hora sexta. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jes\u00fas le dice: \u00abDame de beber\u00bb, porque sus disc\u00edpulos hab\u00edan ido a la ciudad a comprar comida. La samaritana le dice: \u00ab\u00bfC\u00f3mo t\u00fa, siendo jud\u00edo, me pides de beber a m\u00ed, que soy una mujer samaritana?\u00bb \u2014porque los jud\u00edos no tratan con los samaritanos\u2014. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abSi conocieras el don de Dios y qui\u00e9n es el que te dice: \u201cDame de beber\u201d, t\u00fa le habr\u00edas pedido a \u00e9l, y \u00e9l te habr\u00eda dado agua viva\u00bb. Ella le dice: \u00abSe\u00f1or, no tienes con qu\u00e9 sacar el agua, y el pozo es hondo; \u00bfde d\u00f3nde, entonces, sacas el agua viva? \u00bfAcaso eres t\u00fa m\u00e1s grande que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo y de \u00e9l bebieron \u00e9l, sus hijos y sus ganados?\u00bb Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abTodo el que bebe de esta agua volver\u00e1 a tener sed; pero quien beba del agua que yo le dar\u00e9 no tendr\u00e1 sed jam\u00e1s; m\u00e1s a\u00fan, el agua que yo le dar\u00e9 se convertir\u00e1 dentro de \u00e9l en una fuente de agua que brota para vida eterna\u00bb. La mujer le dice: \u00abSe\u00f1or, dame esa agua, para que no tenga sed ni venga m\u00e1s aqu\u00ed a sacar\u00bb. Jes\u00fas le dice: \u00abVe, llama a tu marido y vuelve ac\u00e1\u00bb. La mujer respondi\u00f3: \u00abNo tengo marido\u00bb. Jes\u00fas le dijo: \u00abBien has dicho: \u201cNo tengo marido\u201d, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es tu marido; en esto has dicho la verdad\u00bb. La mujer le dice: \u00abSe\u00f1or, veo que eres profeta. Nuestros padres adoraron en este monte, y ustedes dicen que es en Jerusal\u00e9n donde se debe adorar\u00bb. Jes\u00fas le dice: \u00abCr\u00e9eme, mujer, llega la hora en que ni en este monte ni en Jerusal\u00e9n adorar\u00e1n al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvaci\u00f3n viene de los jud\u00edos. Pero llega la hora, y es ahora, cuando los verdaderos adoradores adorar\u00e1n al Padre en esp\u00edritu y en verdad, porque as\u00ed quiere el Padre a los que lo adoran. Dios es esp\u00edritu, y quienes lo adoran deben adorarlo en esp\u00edritu y en verdad\u00bb. Le dice la mujer: \u00abS\u00e9 que va a venir el Mes\u00edas, el llamado Cristo; cuando venga, nos lo anunciar\u00e1 todo\u00bb. Jes\u00fas le dice: \u00abSoy yo, el que habla contigo\u00bb.<\/p>\n<p>En esto llegaron sus disc\u00edpulos y se extra\u00f1aban de que hablara con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 buscas?\u00bb o \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 hablas con ella?\u00bb Entonces la mujer dej\u00f3 su c\u00e1ntaro, fue a la ciudad y dijo a la gente: \u00abVengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el Cristo?\u00bb Salieron de la ciudad y ven\u00edan hacia \u00e9l.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los disc\u00edpulos le insist\u00edan: \u00abRab\u00ed, come\u00bb. Pero \u00e9l les dijo: \u00abYo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen\u00bb. Los disc\u00edpulos se dec\u00edan entre s\u00ed: \u00ab\u00bfLe habr\u00e1 tra\u00eddo alguien de comer?\u00bb Jes\u00fas les dice: \u00abMi alimento es hacer la voluntad del que me envi\u00f3 y llevar a t\u00e9rmino su obra. \u00bfNo dicen ustedes: \u201cTodav\u00eda faltan cuatro meses y llega la siega\u201d? Pues yo les digo: levanten los ojos y miren los campos: ya est\u00e1n listos para la siega. El segador recibe ya su salario y recoge fruto para vida eterna, de modo que se alegren juntos el sembrador y el segador. En esto resulta verdadero el dicho: \u201cUno es el que siembra y otro el que siega\u201d. Yo los envi\u00e9 a segar lo que ustedes no han trabajado; otros trabajaron, y ustedes han entrado en su trabajo\u00bb.<\/p>\n<p>Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en \u00e9l por la palabra de la mujer que daba testimonio: \u00abMe ha dicho todo lo que he hecho\u00bb. Cuando llegaron a \u00e9l los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos; y se qued\u00f3 all\u00ed dos d\u00edas. Y muchos m\u00e1s creyeron por su palabra, y dec\u00edan a la mujer: \u00abYa no creemos por tu declaraci\u00f3n, pues nosotros mismos hemos o\u00eddo y sabemos que \u00e9ste es verdaderamente el Salvador del mundo\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En este pasaje evang\u00e9lico, Jes\u00fas, cansado del camino, se encuentra con la samaritana junto al pozo de Jacob, rompiendo barreras culturales y religiosas para ofrecerle el agua viva que sacia toda sed eternamente. Este encuentro revela c\u00f3mo Cristo conoce \u00edntimamente nuestra historia personal, como hizo con la mujer, y nos invita a reconocerle como el Mes\u00edas que responde a los deseos m\u00e1s profundos del alma. En Jap\u00f3n, donde la b\u00fasqueda de armon\u00eda y significado espiritual es profunda, este mensaje resuena especialmente: as\u00ed como la samaritana encontr\u00f3 en Jes\u00fas la plenitud que anhelaba, nosotros podemos descubrir en \u00c9l la respuesta completa a nuestros anhelos, superando divisiones y encontrando unidad en la adoraci\u00f3n en esp\u00edritu y verdad. Al igual que ella, dejemos nuestro &#8216;c\u00e1ntaro&#8217; de preocupaciones y anunciemos con testimonio vivo que hemos visto y o\u00eddo al Salvador, compartiendo esa agua viva que transforma vidas y comunidades enteras.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Evangelio Cuando Jes\u00fas se enter\u00f3 de que los fariseos  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5128","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/reflection-2026-03-08-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5128","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5128"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5128\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5170,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5128\/revisions\/5170"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5128"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5128"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5128"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}