{"id":5154,"date":"2026-03-16T08:00:00","date_gmt":"2026-03-16T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5154"},"modified":"2026-03-16T08:00:00","modified_gmt":"2026-03-16T07:00:00","slug":"lunes-de-la-iv-semana-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/03\/16\/lunes-de-la-iv-semana-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"Lunes de la IV semana de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Pasados los dos d\u00edas, sali\u00f3 de all\u00ed rumbo a Galilea. Jes\u00fas mismo hab\u00eda declarado que a un profeta no lo honran en su propia patria. Cuando lleg\u00f3 a Galilea, los galileos lo recibieron bien, porque hab\u00edan visto todo lo que hab\u00eda hecho en Jerusal\u00e9n durante la fiesta, pues tambi\u00e9n ellos hab\u00edan ido a la fiesta. Fue otra vez a Can\u00e1 de Galilea, donde hab\u00eda convertido el agua en vino. Hab\u00eda all\u00ed un funcionario real cuyo hijo estaba enfermo en Cafarna\u00fam. Al o\u00edr que Jes\u00fas hab\u00eda venido de Judea a Galilea, fue a su encuentro y le rog\u00f3 que bajara y curara a su hijo, porque estaba a punto de morir. Jes\u00fas le dijo: \u00abSi no ven se\u00f1ales y prodigios, no creen\u00bb. El funcionario le dice: \u00abSe\u00f1or, baja antes de que muera mi ni\u00f1o\u00bb. Jes\u00fas le responde: \u00abVete, tu hijo vive\u00bb. El hombre crey\u00f3 en la palabra que Jes\u00fas le dijo y se puso en camino. Ya bajaba cuando le salieron al encuentro sus siervos, diciendo que su hijo viv\u00eda. \u00c9l les pregunt\u00f3 la hora en que hab\u00eda comenzado a estar mejor, y le dijeron: \u00abAyer, a la hora s\u00e9ptima, lo dej\u00f3 la fiebre\u00bb. El padre comprob\u00f3 que era la misma hora en que Jes\u00fas le hab\u00eda dicho: \u00abTu hijo vive\u00bb, y crey\u00f3 \u00e9l y toda su casa. Esta fue la segunda se\u00f1al que hizo Jes\u00fas cuando volvi\u00f3 de Judea a Galilea.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>Hoy el Evangelio nos presenta un encuentro conmovedor entre Jes\u00fas y un padre angustiado, mostrando c\u00f3mo la fe aut\u00e9ntica se manifiesta en medio del sufrimiento humano. El funcionario real, desesperado por la enfermedad mortal de su hijo, acude a Jes\u00fas con una s\u00faplica humilde pero llena de esperanza, demostrando que la verdadera fe no exige pruebas sino que se abandona confiadamente en la palabra del Se\u00f1or. En nuestra vida diaria, especialmente en Jap\u00f3n, donde la cultura valora profundamente la armon\u00eda familiar y el cuidado de los ancianos y enfermos, este pasaje resuena con fuerza: nos recuerda que, ante las enfermedades y crisis familiares, nuestra primera respuesta debe ser acudir a Cristo con fe sencilla, confiando en que su palabra tiene poder sanador. La experiencia del funcionario, que crey\u00f3 antes de ver la curaci\u00f3n, nos ense\u00f1a que la fe verdadera transforma nuestra perspectiva y nos permite reconocer la acci\u00f3n de Dios en los momentos m\u00e1s oscuros. En este tiempo de Cuaresma, pidamos al Se\u00f1or que purifique nuestra fe de toda duda y nos conceda la confianza del padre que, sin ver milagros, crey\u00f3 en la promesa de vida para su hijo.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Pasados los dos d\u00edas, sali\u00f3 de all\u00ed rumbo a  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5153,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5154","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/reflection-2026-03-16-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5154"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5154\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5155,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5154\/revisions\/5155"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5153"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}