{"id":5157,"date":"2026-03-17T08:00:00","date_gmt":"2026-03-17T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5157"},"modified":"2026-03-20T08:07:54","modified_gmt":"2026-03-20T07:07:54","slug":"martes-de-la-iv-semana-de-cuaresma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/03\/17\/martes-de-la-iv-semana-de-cuaresma\/","title":{"rendered":"Martes de la IV semana de Cuaresma"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Despu\u00e9s de estas cosas, hubo un d\u00eda de fiesta de los jud\u00edos, y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n. Ahora bien, en Jerusal\u00e9n est\u00e1 la Piscina del Testimonio, que en hebreo se conoce como el Lugar de la Misericordia; tiene cinco p\u00f3rticos. A lo largo de ellos yac\u00eda una gran multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralizados, que esperaban el movimiento del agua. De vez en cuando un \u00c1ngel del Se\u00f1or descend\u00eda a la piscina, y el agua se mov\u00eda; y el que primero bajaba a la piscina despu\u00e9s de la agitaci\u00f3n del agua quedaba curado de cualquier enfermedad que lo aquejaba. Y hab\u00eda all\u00ed un hombre que llevaba treinta y ocho a\u00f1os en su enfermedad. Cuando Jes\u00fas lo vio tendido y, sabiendo que llevaba mucho tiempo as\u00ed, le dijo: \u201c\u00bfQuieres ser curado?\u201d El inv\u00e1lido le respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando el agua se agita; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.\u201d Jes\u00fas le dijo: \u201cLev\u00e1ntate, toma tu camilla y anda.\u201d Y al instante el hombre qued\u00f3 curado; tom\u00f3 su camilla y se puso a andar. Aquel d\u00eda era s\u00e1bado. Por eso los jud\u00edos dijeron al que hab\u00eda sido curado: \u201cEs s\u00e1bado; no te es l\u00edcito cargar tu camilla.\u201d \u00c9l les respondi\u00f3: \u201cEl que me cur\u00f3, ese me dijo: \u2018Toma tu camilla y anda.\u2019\u201d Entonces le preguntaron: \u201c\u00bfQui\u00e9n es ese hombre que te dijo: \u2018Toma tu cama y anda\u2019?\u201d Pero el que hab\u00eda sido sanado no sab\u00eda qui\u00e9n era, porque Jes\u00fas se hab\u00eda apartado de la multitud reunida en aquel lugar. Despu\u00e9s Jes\u00fas lo encontr\u00f3 en el templo y le dijo: \u201cMira, has sido curado; no peques m\u00e1s, para que no te suceda algo peor.\u201d Aquel hombre se fue y comunic\u00f3 a los jud\u00edos que hab\u00eda sido Jes\u00fas quien le devolvi\u00f3 la salud. Por esto los jud\u00edos persegu\u00edan a Jes\u00fas, porque hac\u00eda estas cosas en s\u00e1bado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>Hoy el Evangelio nos presenta a un hombre que lleva treinta y ocho a\u00f1os paralizado junto a la piscina de Betesda, esperando una curaci\u00f3n que siempre se le escapa. Su esperanza est\u00e1 puesta en un agua que se mueve misteriosamente, pero \u00e9l nunca logra ser el primero en sumergirse. Esta escena nos invita a reflexionar sobre nuestras propias esperanzas frustradas y los lugares donde depositamos nuestra confianza. Jes\u00fas se acerca a \u00e9l y le pregunta directamente: &#8216;\u00bfQuieres ser curado?&#8217;. La respuesta del hombre revela su resignaci\u00f3n y soledad: no tiene a nadie que lo ayude. Pero Cristo no necesita del agua ni de ser el primero; su palabra es suficiente para sanar. &#8216;Lev\u00e1ntate, toma tu camilla y anda&#8217;. En un instante, lo que parec\u00eda imposible durante d\u00e9cadas se hace realidad. La curaci\u00f3n no viene de fuerzas externas o tradiciones, sino del encuentro personal con el Salvador. En Jap\u00f3n, una cultura que valora profundamente la perseverancia (gaman) y el esfuerzo silencioso, podemos ver reflejada esta espera paciente. Muchos buscan paz en la disciplina, en la armon\u00eda social (wa), o en pr\u00e1cticas espirituales, pero a menudo, como el paral\u00edtico, se sienten atrapados en ciclos de expectativa no cumplida. Jes\u00fas nos muestra que la verdadera liberaci\u00f3n viene cuando reconocemos nuestra dependencia total de \u00c9l, no de nuestros m\u00e9ritos o circunstancias. Hoy, levant\u00e9monos de nuestras camillas de desesperanza y caminemos con fe, llevando con nosotros el testimonio de que solo en Cristo encontramos la salvaci\u00f3n plena.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Evangelio Despu\u00e9s de estas cosas, hubo un d\u00eda de  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5156,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5157","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/reflection-2026-03-17-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5157"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5168,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5157\/revisions\/5168"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5156"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}