{"id":5193,"date":"2026-03-22T08:00:00","date_gmt":"2026-03-22T07:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5193"},"modified":"2026-03-22T08:00:00","modified_gmt":"2026-03-22T07:00:00","slug":"quinto-domingo-de-cuaresma-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/03\/22\/quinto-domingo-de-cuaresma-a\/","title":{"rendered":"Quinto Domingo de Cuaresma (A)"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Hab\u00eda un hombre enfermo, L\u00e1zaro de Betania, del pueblo de Mar\u00eda y de su hermana Marta. Mar\u00eda era la que ungi\u00f3 al Se\u00f1or con perfume y le enjug\u00f3 los pies con su cabellera; su hermano L\u00e1zaro estaba enfermo. Por eso, las hermanas mandaron a decirle: \u00abSe\u00f1or, mira, el que t\u00fa amas est\u00e1 enfermo\u00bb. Al o\u00edrlo, Jes\u00fas dijo: \u00abEsta enfermedad no es para muerte, sino para gloria de Dios, para que por ella sea glorificado el Hijo de Dios\u00bb. Jes\u00fas amaba a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro. Sin embargo, cuando oy\u00f3 que estaba enfermo, se qued\u00f3 todav\u00eda dos d\u00edas en el lugar donde estaba. Despu\u00e9s de esto dijo a sus disc\u00edpulos: \u00abVolvamos de nuevo a Judea\u00bb. Los disc\u00edpulos le dijeron: \u00abRabb\u00ed, hace poco los jud\u00edos intentaban apedrearte, \u00bfy vas a volver all\u00e1?\u00bb. Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00ab\u00bfNo tiene el d\u00eda doce horas? Si uno camina de d\u00eda, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero si camina de noche, tropieza, porque la luz no est\u00e1 en \u00e9l\u00bb. Dijo esto y despu\u00e9s a\u00f1adi\u00f3: \u00abNuestro amigo L\u00e1zaro se ha dormido; voy a despertarlo\u00bb. Le dijeron entonces sus disc\u00edpulos: \u00abSe\u00f1or, si duerme, se curar\u00e1\u00bb. Pero Jes\u00fas se refer\u00eda a su muerte, mientras ellos creyeron que hablaba del sue\u00f1o del descanso. Entonces Jes\u00fas les dijo abiertamente: \u00abL\u00e1zaro ha muerto, y me alegro por vosotros de no haber estado all\u00ed, para que cre\u00e1is. Pero vayamos a \u00e9l\u00bb. Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, dijo a los dem\u00e1s disc\u00edpulos: \u00abVayamos tambi\u00e9n nosotros para morir con \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 Jes\u00fas, encontr\u00f3 que L\u00e1zaro llevaba ya cuatro d\u00edas en el sepulcro. Betania estaba cerca de Jerusal\u00e9n, como a quince estadios, y muchos jud\u00edos hab\u00edan venido a casa de Marta y de Mar\u00eda para consolarlas por la muerte de su hermano. En cuanto oy\u00f3 Marta que Jes\u00fas llegaba, sali\u00f3 a su encuentro, mientras Mar\u00eda se qued\u00f3 sentada en casa. Y dijo Marta a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto; pero aun ahora s\u00e9 que cuanto pidas a Dios, Dios te lo conceder\u00e1\u00bb. Jes\u00fas le dijo: \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb. Marta le respondi\u00f3: \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n, en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb. Jes\u00fas le dijo: \u00abYo soy la Resurrecci\u00f3n y la Vida. El que cree en m\u00ed, aunque muera, vivir\u00e1; y todo el que vive y cree en m\u00ed no morir\u00e1 jam\u00e1s. \u00bfCrees esto?\u00bb. Ella le dijo: \u00abS\u00ed, Se\u00f1or; yo he cre\u00eddo que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que viene al mundo\u00bb.<\/p>\n<p>Dicho esto, fue a llamar a su hermana Mar\u00eda y le dijo en secreto: \u00abEl Maestro est\u00e1 ah\u00ed y te llama\u00bb. Ella, en cuanto lo oy\u00f3, se levant\u00f3 aprisa y fue hacia \u00e9l. Jes\u00fas todav\u00eda no hab\u00eda entrado en el pueblo, sino que permanec\u00eda en el lugar donde Marta lo hab\u00eda encontrado. Los jud\u00edos que estaban con Mar\u00eda en la casa consol\u00e1ndola, al verla levantarse de prisa y salir, la siguieron, pensando: \u00abVa al sepulcro a llorar all\u00ed\u00bb. Cuando Mar\u00eda lleg\u00f3 donde estaba Jes\u00fas y lo vio, cay\u00f3 a sus pies y le dijo: \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed, mi hermano no habr\u00eda muerto\u00bb. Jes\u00fas, al verla llorar a ella y a los jud\u00edos que hab\u00edan venido con ella, se estremeci\u00f3 en su esp\u00edritu y se conmovi\u00f3, y dijo: \u00ab\u00bfD\u00f3nde lo hab\u00e9is puesto?\u00bb. Le contestaron: \u00abSe\u00f1or, ven y lo ver\u00e1s\u00bb. Y Jes\u00fas llor\u00f3. Entonces los jud\u00edos dec\u00edan: \u00ab\u00a1Mirad c\u00f3mo lo amaba!\u00bb. Pero algunos de ellos dijeron: \u00ab\u00bfNo pod\u00eda \u00e9ste, que abri\u00f3 los ojos al ciego de nacimiento, haber hecho que \u00e9ste no muriera?\u00bb.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, de nuevo estremeci\u00e9ndose en su interior, lleg\u00f3 al sepulcro. Era una cueva y ten\u00eda puesta una piedra encima. Dice Jes\u00fas: \u00abQuitad la piedra\u00bb. Marta, la hermana del difunto, le dijo: \u00abSe\u00f1or, ya huele mal; lleva cuatro d\u00edas\u00bb. Le dice Jes\u00fas: \u00ab\u00bfNo te dije que, si crees, ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb. Quitaron, pues, la piedra. Entonces Jes\u00fas, levantando los ojos a lo alto, dijo: \u00abPadre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sab\u00eda que siempre me escuchas; pero lo he dicho por la gente que me rodea, para que crean que t\u00fa me has enviado\u00bb. Dicho esto, grit\u00f3 con voz fuerte: \u00ab\u00a1L\u00e1zaro, sal fuera!\u00bb. Y sali\u00f3 el que hab\u00eda muerto, atado de pies y manos con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jes\u00fas les dijo: \u00abDesatadlo y dejadlo andar\u00bb.<\/p>\n<p>Muchos de los jud\u00edos que hab\u00edan venido a casa de Mar\u00eda, al ver lo que hab\u00eda hecho, creyeron en \u00e9l;<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En este Quinto Domingo de Cuaresma, contemplamos el profundo misterio de la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro, donde Jes\u00fas revela su divinidad diciendo: \u00abYo soy la Resurrecci\u00f3n y la Vida\u00bb. Este pasaje nos invita a reflexionar sobre c\u00f3mo, en medio del sufrimiento y la muerte aparente, Dios obra para su gloria, transformando el dolor en esperanza. Jes\u00fas, al llorar con Mar\u00eda y Marta, muestra su compasi\u00f3n humana, record\u00e1ndonos que \u00c9l camina con nosotros en nuestras penas m\u00e1s oscuras, ofreciendo consuelo y prometiendo vida eterna. En la cultura de Jap\u00f3n, donde la contemplaci\u00f3n de la impermanencia y el respeto por los ancestros son valores profundos, este Evangelio resuena especialmente, invitando a ver en la muerte no un final, sino un paso hacia la plenitud en Cristo. Como L\u00e1zaro, somos llamados a salir de nuestras tumbas de pecado y desesperanza, confiando en que Jes\u00fas, la Luz del mundo, ilumina nuestro camino hacia la resurrecci\u00f3n. Hoy, dejemos que esta verdad transforme nuestro coraz\u00f3n, viviendo con fe que supera toda oscuridad.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Hab\u00eda un hombre enfermo, L\u00e1zaro de Betania, del pueblo  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5192,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5193","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/reflection-2026-03-22-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5193","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5193"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5193\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5194,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5193\/revisions\/5194"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5192"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5193"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5193"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5193"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}