{"id":5220,"date":"2026-03-30T08:00:00","date_gmt":"2026-03-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5220"},"modified":"2026-03-30T08:00:00","modified_gmt":"2026-03-30T06:00:00","slug":"lunes-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/03\/30\/lunes-santo\/","title":{"rendered":"Lunes Santo"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Seis d\u00edas antes de la Pascua, Jes\u00fas fue a Betania, donde hab\u00eda muerto L\u00e1zaro, a quien Jes\u00fas hab\u00eda resucitado. All\u00ed le prepararon una cena; Marta serv\u00eda, y L\u00e1zaro era uno de los que estaban a la mesa con \u00e9l. Entonces Mar\u00eda tom\u00f3 doce onzas de ung\u00fcento de nardo puro, muy precioso, ungi\u00f3 los pies de Jes\u00fas y los sec\u00f3 con su cabellera; y la casa se llen\u00f3 con la fragancia del ung\u00fcento. Pero uno de sus disc\u00edpulos, Judas Iscariote, el que iba a entregarlo, dijo: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no se vendi\u00f3 este ung\u00fcento por trescientos denarios y se dio a los necesitados?\u201d. Esto lo dijo no porque se preocupara por los necesitados, sino porque era ladr\u00f3n y, como ten\u00eda la bolsa, se llevaba lo que echaban en ella. Jes\u00fas dijo: \u201cD\u00e9jala; que lo guarde para el d\u00eda de mi sepultura. Porque a los pobres los ten\u00e9is siempre con vosotros; pero a m\u00ed no me ten\u00e9is siempre\u201d. Una gran multitud de jud\u00edos se enter\u00f3 de que estaba all\u00ed y acudi\u00f3, no s\u00f3lo por Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n para ver a L\u00e1zaro, a quien hab\u00eda resucitado de entre los muertos. Entonces los sumos sacerdotes resolvieron matar tambi\u00e9n a L\u00e1zaro, porque a causa de \u00e9l muchos jud\u00edos se apartaban y cre\u00edan en Jes\u00fas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En este Lunes Santo, el Evangelio nos invita a contemplar el gesto prof\u00e9tico de Mar\u00eda de Betania, quien con amor desbordante unge los pies de Jes\u00fas con un perfume costoso, anticipando as\u00ed su sepultura. Este acto de adoraci\u00f3n, que llena la casa con su fragancia, nos revela c\u00f3mo el amor aut\u00e9ntico no calcula ni mide, sino que se entrega por completo, transformando lo material en signo de entrega espiritual. En contraste, la mirada de Judas, oscurecida por la avaricia y el pecado, no puede comprender este lenguaje del coraz\u00f3n y reduce el gesto sagrado a un c\u00e1lculo econ\u00f3mico. Esta escena nos prepara para los misterios de la Pasi\u00f3n, record\u00e1ndonos que solo un coraz\u00f3n purificado puede penetrar en el significado profundo del sacrificio de Cristo. En la cultura de Jap\u00f3n, donde la atenci\u00f3n al detalle y la belleza ef\u00edmera del &#8216;mono no aware&#8217; (la sensibilidad hacia lo transitorio) son valores profundos, podemos ver un paralelo: as\u00ed como el arte del ikebana transforma flores perecederas en expresi\u00f3n de armon\u00eda eterna, Mar\u00eda transforma un ung\u00fcento perecedero en memorial eterno del amor divino. Pidamos hoy a Dios un coraz\u00f3n limpio, libre de la ceguera del pecado, para que podamos acoger con fe y devoci\u00f3n los sagrados misterios que celebramos, y as\u00ed, en nuestra vida diaria, cada gesto de amor hacia los dem\u00e1s sea un perfume que anticipe la presencia de Cristo resucitado en medio de nosotros.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Seis d\u00edas antes de la Pascua, Jes\u00fas fue a  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5219,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5220","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/reflection-2026-03-30-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5220","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5220"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5220\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5221,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5220\/revisions\/5221"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5219"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5220"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5220"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5220"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}