{"id":5263,"date":"2026-04-10T08:00:00","date_gmt":"2026-04-10T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5263"},"modified":"2026-04-10T08:00:00","modified_gmt":"2026-04-10T06:00:00","slug":"viernes-de-la-octava","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/04\/10\/viernes-de-la-octava\/","title":{"rendered":"Viernes de la Octava"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 de nuevo a los disc\u00edpulos junto al mar de Tiber\u00edades. Y se manifest\u00f3 de esta manera: estaban juntos Sim\u00f3n Pedro y Tom\u00e1s, llamado el Mellizo, y Natanael, de Can\u00e1 de Galilea, y los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus disc\u00edpulos. Les dijo Sim\u00f3n Pedro: \u00abVoy a pescar\u00bb. Le respondieron: \u00abTambi\u00e9n nosotros vamos contigo\u00bb. Salieron y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.<\/p>\n<p>Al amanecer, Jes\u00fas se present\u00f3 en la orilla, aunque los disc\u00edpulos no sab\u00edan que era Jes\u00fas. Les dijo Jes\u00fas: \u00abHijos, \u00bften\u00e9is algo de comer?\u00bb. Le respondieron: \u00abNo\u00bb. \u00c9l les dijo: \u00abEchad la red a la derecha de la barca y encontrar\u00e9is\u00bb. La echaron, y ya no pod\u00edan arrastrarla por la multitud de peces. Entonces el disc\u00edpulo a quien Jes\u00fas amaba dijo a Pedro: \u00abEs el Se\u00f1or\u00bb. Sim\u00f3n Pedro, al o\u00edr que era el Se\u00f1or, se ci\u00f1\u00f3 la t\u00fanica \u2014pues estaba desnudo\u2014 y se ech\u00f3 al mar, mientras los otros disc\u00edpulos llegaron en la barca \u2014no estaban lejos de tierra, sino como a unos doscientos codos\u2014 arrastrando la red con los peces. Al bajar a tierra, ven unas brasas preparadas, y un pez puesto encima y pan. Les dijo Jes\u00fas: \u00abTraed de los peces que acab\u00e1is de pescar\u00bb. Subi\u00f3 Sim\u00f3n Pedro y arrastr\u00f3 la red a tierra, llena de peces grandes: ciento cincuenta y tres; y, a pesar de ser tantos, no se rompi\u00f3 la red. Les dijo Jes\u00fas: \u00abVenid y comed\u00bb. Y ninguno de los que estaban comiendo se atrev\u00eda a preguntarle: \u00ab\u00bfQui\u00e9n eres?\u00bb, pues sab\u00edan que era el Se\u00f1or. Se acerc\u00f3 Jes\u00fas, tom\u00f3 el pan y se lo dio, y de igual modo el pescado. \u00c9sta fue ya la tercera vez que Jes\u00fas se manifest\u00f3 a los disc\u00edpulos despu\u00e9s de resucitar de entre los muertos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En este pasaje del Viernes de la Octava, contemplamos c\u00f3mo Jes\u00fas se manifiesta nuevamente a sus disc\u00edpulos junto al mar de Tiber\u00edades, tras una noche de esfuerzo infructuoso. La escena es profundamente conmovedora: Pedro, al reconocer al Se\u00f1or en la orilla, no duda ni un instante; se ci\u00f1e la t\u00fanica y se lanza al mar, impulsado por un amor que supera toda prudencia humana. Este gesto nos habla de una fe que no calcula, que no espera, sino que corre hacia el encuentro con el Amado. En nuestra vida espiritual, a menudo nos encontramos como los disc\u00edpulos: cansados despu\u00e9s de noches de trabajo sin fruto, desorientados en la barca de nuestras preocupaciones. Pero Cristo viene a nuestro encuentro en la orilla de nuestra existencia, ofreci\u00e9ndonos su direcci\u00f3n: &#8216;Echad la red a la derecha&#8217;. Su palabra transforma nuestro esfuerzo en abundancia, como aquella red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. En la cultura de Jap\u00f3n, donde la paciencia y la perseverancia son virtudes profundamente valoradas, podemos ver un reflejo de esta escena. El pescador japon\u00e9s sabe que hay momentos de espera y momentos de acci\u00f3n decisiva, y que el \u00e9xito llega cuando se sigue la sabidur\u00eda correcta. As\u00ed, nuestra fe nos llama a combinar la paciencia del que espera en Dios con la audacia de Pedro al lanzarse al mar. Finalmente, Jes\u00fas prepara el desayuno y comparte el pan y el pescado con sus disc\u00edpulos, prefigurando la Eucarist\u00eda. Que cada Misa sea para nosotros ese espacio donde, reconociendo al Se\u00f1or en la fracci\u00f3n del pan, nos lancemos con todo nuestro ser hacia \u00c9l, dejando atr\u00e1s las redes de nuestras seguridades para encontrarnos con el Amor que nos espera en la orilla.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Despu\u00e9s de esto, Jes\u00fas se manifest\u00f3 de nuevo a  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5262,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5263","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/reflection-2026-04-10-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5263"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5263\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5264,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5263\/revisions\/5264"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5262"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}