{"id":5269,"date":"2026-04-12T08:00:00","date_gmt":"2026-04-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/?p=5269"},"modified":"2026-04-12T08:00:00","modified_gmt":"2026-04-12T06:00:00","slug":"segundo-domingo-de-pascua-divina-misericordia-a","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/04\/12\/segundo-domingo-de-pascua-divina-misericordia-a\/","title":{"rendered":"Segundo Domingo de Pascua (Divina Misericordia) A"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Al atardecer de aquel d\u00eda, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los disc\u00edpulos por miedo a los jud\u00edos, se present\u00f3 Jes\u00fas en medio de ellos y les dijo: \u00abPaz a vosotros\u00bb. Y, dicho esto, les mostr\u00f3 las manos y el costado. Los disc\u00edpulos se alegraron de ver al Se\u00f1or. Jes\u00fas les dijo otra vez: \u00abPaz a vosotros. Como el Padre me envi\u00f3, as\u00ed os env\u00edo yo\u00bb. Y, dicho esto, sopl\u00f3 sobre ellos y les dijo: \u00abRecibid el Esp\u00edritu Santo. A quienes perdon\u00e9is los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los reteng\u00e1is, les quedan retenidos\u00bb. Tom\u00e1s, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jes\u00fas. Le dec\u00edan, pues, los otros disc\u00edpulos: \u00abHemos visto al Se\u00f1or\u00bb. Pero \u00e9l les contest\u00f3: \u00abSi no veo en sus manos la se\u00f1al de los clavos y no meto mi dedo en el lugar de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creer\u00e9\u00bb. A los ocho d\u00edas, estaban otra vez dentro los disc\u00edpulos y Tom\u00e1s con ellos. Lleg\u00f3 Jes\u00fas, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: \u00abPaz a vosotros\u00bb. Luego dice a Tom\u00e1s: \u00abTrae aqu\u00ed tu dedo: mira mis manos; trae tu mano y m\u00e9tela en mi costado; y no seas incr\u00e9dulo, sino creyente\u00bb. Contest\u00f3 Tom\u00e1s: \u00ab\u00a1Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo!\u00bb. Le dice Jes\u00fas: \u00abPorque me has visto has cre\u00eddo; dichosos los que crean sin haber visto\u00bb. Jes\u00fas realiz\u00f3 en presencia de sus disc\u00edpulos muchos otros signos que no est\u00e1n escritos en este libro; \u00e9stos se han escrito para que cre\u00e1is que Jes\u00fas es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, teng\u00e1is vida en su nombre.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En este Domingo de la Divina Misericordia, contemplamos a los disc\u00edpulos encerrados por el miedo, y a Jes\u00fas que irrumpe en su aislamiento ofreciendo paz y mostrando sus heridas gloriosas. La incredulidad de Tom\u00e1s refleja nuestra propia tentaci\u00f3n de reducir la realidad a lo tangible, olvidando que la fe es un encuentro personal con el Resucitado que transforma desde dentro. Como en la cultura japonesa, donde la belleza del sakura ense\u00f1a que lo m\u00e1s profundo -su ef\u00edmera floraci\u00f3n- no se mide sino se contempla con el coraz\u00f3n, as\u00ed nuestra fe debe trascender lo meramente visible. Jes\u00fas nos invita a creer sin ver, confiando en su misericordia que perdona y env\u00eda. Hoy, en medio de nuestras dudas, digamos con Tom\u00e1s: &#8216;Se\u00f1or m\u00edo y Dios m\u00edo&#8217;, y dejemos que su paz nos envuelva para ser testigos de su amor en el mundo.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Al atardecer de aquel d\u00eda, el primero de la  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5268,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5269","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/reflection-2026-04-12-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5269","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5269"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5269\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5270,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5269\/revisions\/5270"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5268"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5269"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5269"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5269"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}