{"id":5382,"date":"2026-05-21T07:51:18","date_gmt":"2026-05-21T05:51:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/05\/21\/lunes-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario\/"},"modified":"2026-05-21T07:51:18","modified_gmt":"2026-05-21T05:51:18","slug":"lunes-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/05\/21\/lunes-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario\/","title":{"rendered":"Lunes de la 8\u00aa semana del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Cuando sal\u00eda para ponerse en camino, uno corri\u00f3 hacia \u00e9l y, arrodill\u00e1ndose, le pregunt\u00f3: \u00abMaestro bueno, \u00bfqu\u00e9 debo hacer para heredar la vida eterna?\u00bb Jes\u00fas le dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 me llamas bueno? Nadie es bueno sino s\u00f3lo Dios. Ya sabes los mandamientos: no cometer\u00e1s adulterio, no matar\u00e1s, no robar\u00e1s, no dar\u00e1s falso testimonio, no defraudar\u00e1s, honra a tu padre y a tu madre.\u00bb \u00c9l respondi\u00f3: \u00abMaestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.\u00bb Jes\u00fas, fijando en \u00e9l la mirada, lo am\u00f3 y le dijo: \u00abUna cosa te falta: vete, vende cuanto tienes y d\u00e1selo a los pobres, y tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; luego ven y s\u00edgueme.\u00bb Pero \u00e9l, abatido por estas palabras, se march\u00f3 triste, porque ten\u00eda muchos bienes.<\/p>\n<p>Jes\u00fas, mirando alrededor, dice a sus disc\u00edpulos: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 dif\u00edcil es para los que tienen riquezas entrar en el Reino de Dios!\u00bb Los disc\u00edpulos quedaron asombrados por sus palabras. Pero Jes\u00fas a\u00f1adi\u00f3: \u00abHijos, \u00a1qu\u00e9 dif\u00edcil es entrar en el Reino de Dios para los que conf\u00edan en las riquezas! M\u00e1s f\u00e1cil es que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de Dios.\u00bb Ellos se asombraban todav\u00eda m\u00e1s y se dec\u00edan: \u00abEntonces, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 salvarse?\u00bb Jes\u00fas, mir\u00e1ndolos, dice: \u00abPara los hombres es imposible, pero no para Dios, porque para Dios todo es posible.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>La pregunta del joven rico resuena en cada coraz\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 debo hacer para vivir para siempre? Jes\u00fas lo mira con amor y le ofrece el camino total: dejar lo seguro, compartir con los pobres y seguirlo. El joven se entristece porque sus bienes le atan. Aqu\u00ed se revela la trampa de la autosuficiencia: pensar que podemos ganar el cielo con nuestras fuerzas. Jes\u00fas desenmascara esa ilusi\u00f3n: solo Dios es bueno, solo \u00c9l da la vida eterna. El joven cumple mandamientos, pero su coraz\u00f3n est\u00e1 dividido. La invitaci\u00f3n es a soltar todo, no solo cosas, sino la confianza en lo propio. En Jap\u00f3n, donde el esfuerzo (ganbaru) y la disciplina son altamente valorados, este Evangelio confronta: la salvaci\u00f3n no es logro, sino don. La cultura japonesa aprecia la pureza de intenci\u00f3n, pero a veces confunde m\u00e9rito con gracia. San Beda, San Gregorio VII y Santa Mar\u00eda Magdalena de Pazzi nos muestran que seguir a Cristo implica desprendimiento total. Hoy, podemos preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 nos impide soltar? Quiz\u00e1 no son riquezas materiales, sino seguridades emocionales, prestigio o planes propios. Jes\u00fas nos dice: lo imposible para el hombre es posible para Dios. Abandon\u00e9monos confiadamente, pidiendo la gracia de vaciarnos para llenarnos de su amor.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Cuando sal\u00eda para ponerse en camino, uno corri\u00f3 hacia  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5382","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5382"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5382\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}