{"id":5384,"date":"2026-05-22T03:21:55","date_gmt":"2026-05-22T01:21:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/05\/22\/miercoles-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario\/"},"modified":"2026-05-22T03:21:55","modified_gmt":"2026-05-22T01:21:55","slug":"miercoles-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/05\/22\/miercoles-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de la 8\u00aa semana del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Iban de camino subiendo a Jerusal\u00e9n; Jes\u00fas iba delante, y ellos estaban sorprendidos; los que lo segu\u00edan ten\u00edan miedo. Tomando de nuevo aparte a los Doce, empez\u00f3 a decirles lo que le iba a suceder: \u00abMirad, subimos a Jerusal\u00e9n, y el Hijo del hombre va a ser entregado a los jefes de los sacerdotes, a los escribas y a los ancianos; lo condenar\u00e1n a muerte y lo entregar\u00e1n a los gentiles; se burlar\u00e1n de \u00e9l, le escupir\u00e1n, lo azotar\u00e1n y lo matar\u00e1n; y al tercer d\u00eda resucitar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p>Se acercaron a \u00e9l Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dijeron: \u00abMaestro, queremos que nos concedas lo que te pidamos.\u00bb \u00c9l les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quer\u00e9is que haga por vosotros?\u00bb Ellos le respondieron: \u00abConc\u00e9denos sentarnos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.\u00bb Pero Jes\u00fas les dijo: \u00abNo sab\u00e9is lo que ped\u00eds. \u00bfPod\u00e9is beber el c\u00e1liz que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que voy a ser bautizado?\u00bb Ellos le dijeron: \u00abPodemos.\u00bb Jes\u00fas les dijo: \u00abEl c\u00e1liz que yo bebo, lo beber\u00e9is; y con el bautismo con que voy a ser bautizado, ser\u00e9is bautizados. Pero sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a m\u00ed concederlo; es para quienes est\u00e1 preparado.\u00bb Al o\u00edr esto, los otros diez empezaron a indignarse contra Santiago y Juan. Jes\u00fas los llam\u00f3 y les dijo: \u00abSab\u00e9is que los que son tenidos como jefes de las naciones las dominan, y sus grandes ejercen sobre ellas autoridad. Entre vosotros no ha de ser as\u00ed; al contrario, quien quiera llegar a ser grande entre vosotros ser\u00e1 vuestro servidor, y quien quiera ser el primero entre vosotros ser\u00e1 esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.\u00bb<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>Hoy celebramos a San Agust\u00edn de Canterbury, quien con humildad llev\u00f3 el Evangelio a Inglaterra. En el Evangelio, Jes\u00fas anuncia su pasi\u00f3n mientras sube a Jerusal\u00e9n. Los disc\u00edpulos, sin embargo, est\u00e1n preocupados por su propio futuro y piden puestos de honor. Santiago y Juan piden sentarse a su derecha e izquierda en la gloria. Jes\u00fas les responde con una lecci\u00f3n radical: la grandeza no est\u00e1 en dominar, sino en servir. Quien quiera ser el primero, sea esclavo de todos. Este mensaje desaf\u00eda nuestras ambiciones de poder. Jes\u00fas mismo da ejemplo: no vino para ser servido, sino para servir. En Jap\u00f3n, la cultura del omotenashi valora el servicio, pero a menudo se busca reconocimiento. Jes\u00fas nos llama a un servicio gratuito, como el de San Agust\u00edn. En una sociedad que valora el honor, el Evangelio subvierte: el primer disc\u00edpulo es el que sirve. Examina tus motivaciones hoy. \u00bfBuscas ser servido o servir? Imita a San Agust\u00edn: ofrece un servicio humilde en tu familia o trabajo. Pon a los dem\u00e1s primero, como Cristo.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Iban de camino subiendo a Jerusal\u00e9n; Jes\u00fas iba delante,  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5384","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5384"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5384\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}