{"id":5396,"date":"2026-05-26T03:45:52","date_gmt":"2026-05-26T01:45:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/05\/26\/viernes-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario\/"},"modified":"2026-05-26T03:45:52","modified_gmt":"2026-05-26T01:45:52","slug":"viernes-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/05\/26\/viernes-de-la-8a-semana-del-tiempo-ordinario\/","title":{"rendered":"Viernes de la 8\u00aa semana del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en el templo; y, despu\u00e9s de mirar todo alrededor, como ya era tarde, sali\u00f3 hacia Betania con los Doce. Al d\u00eda siguiente, cuando sal\u00edan de Betania, tuvo hambre. Viendo de lejos una higuera con hojas, se acerc\u00f3 por si encontraba algo en ella; pero, al llegar, no encontr\u00f3 m\u00e1s que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: \u201cQue nunca jam\u00e1s coma nadie fruto de ti.\u201d Y sus disc\u00edpulos lo oyeron.<\/p>\n<p>Llegaron a Jerusal\u00e9n. Entr\u00f3 en el templo y comenz\u00f3 a expulsar a los que vend\u00edan y compraban en el templo; volc\u00f3 las mesas de los cambistas y los asientos de los que vend\u00edan palomas, y no permit\u00eda que nadie transportara cosa alguna por el templo. Y les ense\u00f1aba, diciendo: \u201c\u00bfNo est\u00e1 escrito: \u2018Mi casa ser\u00e1 llamada casa de oraci\u00f3n para todas las naciones\u2019? Pero vosotros la hab\u00e9is convertido en cueva de ladrones.\u201d Se enteraron de esto los sumos sacerdotes y los escribas, y buscaban c\u00f3mo darle muerte, pues le ten\u00edan miedo, porque toda la muchedumbre estaba admirada de su ense\u00f1anza. Y cuando cay\u00f3 la tarde, sali\u00f3 fuera de la ciudad.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca desde las ra\u00edces. Pedro, record\u00e1ndolo, le dijo: \u201cMaestro, mira: la higuera que maldijiste se ha secado.\u201d Jes\u00fas les respondi\u00f3: \u201cTened fe en Dios. En verdad os digo que quien diga a este monte: \u2018Qu\u00edtate y arr\u00f3jate al mar\u2019, y no vacile en su coraz\u00f3n, sino crea que suceder\u00e1 lo que dice, lo obtendr\u00e1. Por eso os digo: todo cuanto pid\u00e1is en la oraci\u00f3n, creed que lo recibir\u00e9is y se os conceder\u00e1. Y cuando os pong\u00e1is a orar, si ten\u00e9is algo contra alguien, perdonad, para que tambi\u00e9n vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos os perdone vuestros pecados. Pero si no perdon\u00e1is, tampoco vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos os perdonar\u00e1 vuestros pecados.\u201d<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>Jes\u00fas entra en el templo y lo purifica con autoridad divina. No tolera que la casa del Padre se convierta en mercado. Este gesto nos interpela: \u00bfnuestra vida cristiana es un espacio de gratuidad o de inter\u00e9s? San Pablo VI nos recuerda que todo es don; nada poseemos que no hayamos recibido. La higuera est\u00e9ril simboliza a quien recibe la gracia pero no da fruto. En Jap\u00f3n, donde la religiosidad a menudo se reduce a rituales sociales, el desaf\u00edo es vivir una fe que transforme el coraz\u00f3n y se traduzca en servicio. No basta con aparentar; debemos arraigar la oraci\u00f3n en el perd\u00f3n y la confianza en Dios. La misi\u00f3n no es opcional: es la respuesta agradecida al amor recibido. Pidamos al Se\u00f1or que nos libre de la tentaci\u00f3n de usar la Iglesia para nuestros fines, y nos haga instrumentos de su misericordia. Hoy, examina si tu fe produce frutos de caridad o se queda en hojas vac\u00edas. Act\u00faa con gratitud, perdonando y sirviendo como Cristo.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Entr\u00f3 en Jerusal\u00e9n, en el templo; y, despu\u00e9s de  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5396","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5396","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5396"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5396\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5396"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5396"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5396"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}