{"id":5453,"date":"2026-06-16T23:30:21","date_gmt":"2026-06-16T21:30:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/06\/16\/miercoles-de-la-11a-semana-del-tiempo-ordinario\/"},"modified":"2026-06-16T23:30:21","modified_gmt":"2026-06-16T21:30:21","slug":"miercoles-de-la-11a-semana-del-tiempo-ordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/06\/16\/miercoles-de-la-11a-semana-del-tiempo-ordinario\/","title":{"rendered":"Mi\u00e9rcoles de la 11\u00aa semana del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Presten atenci\u00f3n: no practiquen su justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendr\u00e1n recompensa de su Padre que est\u00e1 en el cielo. Por eso, cuando des limosna, no hagas tocar la trompeta delante de ti, como hacen los hip\u00f3critas en las sinagogas y en las calles para ser honrados por los hombres. Am\u00e9n, les digo: ya han recibido su recompensa. T\u00fa, en cambio, cuando des limosna, que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Y cuando oren, no sean como los hip\u00f3critas, que gustan de orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para ser vistos por los hombres. Am\u00e9n, les digo: ya han recibido su recompensa. T\u00fa, en cambio, cuando ores, entra en tu habitaci\u00f3n, cierra la puerta y ora a tu Padre en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<p>Cuando ayunen, no pongan cara triste como los hip\u00f3critas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan. Am\u00e9n, les digo: ya han recibido su recompensa. T\u00fa, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea notorio a los hombres, sino a tu Padre que est\u00e1 en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensar\u00e1.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>En el ajetreo diario, a menudo buscamos la aprobaci\u00f3n de los dem\u00e1s. Jes\u00fas nos invita a examinar nuestras motivaciones: \u00bfactuamos para Dios o para el aplauso humano? La limosna, la oraci\u00f3n y el ayuno no son espect\u00e1culos, sino encuentros \u00edntimos con el Padre.<\/p>\n<p>La hipocres\u00eda denunciada por Cristo radica en buscar la recompensa terrena. El verdadero disc\u00edpulo act\u00faa en secreto, confiando en la mirada de Dios. La &#8216;recompensa&#8217; divina no es material, sino la comuni\u00f3n plena con \u00c9l. En la cultura japonesa, el concepto de &#8216;\u5fc5\u6b7b\u306b\u751f\u304d\u308b&#8217; (vivir con entrega) o la est\u00e9tica del &#8216;\u308f\u3073\u3055\u3073&#8217; (wabi-sabi) valora lo humilde y lo oculto. En Jap\u00f3n, la caridad silenciosa es muy respetada; las obras de misericordia se realizan sin fanfarria, reflejando el Evangelio. Este &#8216;hacer el bien sin mirar a qui\u00e9n&#8217; resuena con la ense\u00f1anza de Jes\u00fas: no dejar que la mano izquierda sepa lo que hace la derecha.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos vivir esta espiritualidad? Elige una obra de caridad esta semana y hazla an\u00f3nimamente. Dedica 5 minutos diarios a la oraci\u00f3n en silencio, cerrando la puerta a las distracciones. Al ayunar, ofrece el sacrificio por intenciones ocultas. As\u00ed, tu vida se convertir\u00e1 en una ofrenda secreta que el Padre ve y recompensa.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Presten atenci\u00f3n: no practiquen su justicia delante de los  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5452,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5453","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/reflection-2026-06-17-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5453","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5453"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5453\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5452"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5453"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5453"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5453"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}