{"id":5476,"date":"2026-06-26T23:30:20","date_gmt":"2026-06-26T21:30:20","guid":{"rendered":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/06\/26\/sabado-de-la-12-a-semana-del-tiempo-ordinario\/"},"modified":"2026-06-26T23:30:20","modified_gmt":"2026-06-26T21:30:20","slug":"sabado-de-la-12-a-semana-del-tiempo-ordinario","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/2026\/06\/26\/sabado-de-la-12-a-semana-del-tiempo-ordinario\/","title":{"rendered":"S\u00e1bado de la 12.\u00aa semana del Tiempo Ordinario"},"content":{"rendered":"<div class=\"reflection-container\">\n<div class=\"gospel-section\">\n<h3>Evangelio<\/h3>\n<p>Al entrar en Cafarna\u00fam, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n rog\u00e1ndole: \u201cSe\u00f1or, mi criado est\u00e1 en casa postrado, paral\u00edtico, y sufre terriblemente\u201d. Jes\u00fas le dijo: \u201cIr\u00e9 a curarlo\u201d. Pero el centuri\u00f3n respondi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedar\u00e1 sano. Porque tambi\u00e9n yo, aunque estoy bajo autoridad, tengo soldados a mis \u00f3rdenes; y digo a uno: \u2018Ve\u2019, y va; y a otro: \u2018Ven\u2019, y viene; y a mi siervo: \u2018Haz esto\u2019, y lo hace\u201d. Al o\u00edrlo, Jes\u00fas se admir\u00f3 y dijo a los que lo segu\u00edan: \u201cEn verdad les digo que en Israel no he encontrado una fe tan grande. Y les digo que vendr\u00e1n muchos de oriente y de occidente y se sentar\u00e1n a la mesa con Abrah\u00e1n, Isaac y Jacob en el Reino de los cielos, mientras que los hijos del Reino ser\u00e1n arrojados a las tinieblas exteriores; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u201d. Y Jes\u00fas dijo al centuri\u00f3n: \u201cVete; que se cumpla como cre\u00edste\u201d. Y en aquella hora qued\u00f3 sano el criado. Al llegar Jes\u00fas a la casa de Pedro, vio a la suegra de \u00e9ste en cama con fiebre. Le toc\u00f3 la mano y la fiebre la dej\u00f3; y ella se levant\u00f3 y se puso a servirles. Al atardecer le llevaron muchos endemoniados; \u00e9l expuls\u00f3 a los esp\u00edritus con una palabra y cur\u00f3 a todos los que padec\u00edan, para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta Isa\u00edas: \u201c\u00c9l tom\u00f3 nuestras enfermedades y carg\u00f3 con nuestras dolencias\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"reflection-section\">\n<h3>Reflexi\u00f3n<\/h3>\n<p>La escena del centuri\u00f3n romano frente a Jes\u00fas nos sorprende por su fe humilde. A pesar de su autoridad militar, se reconoce indigno de recibir al Se\u00f1or en su casa. Esta actitud contrasta con la soberbia que a menudo nos envuelve. San Cirilo de Alejandr\u00eda, doctor de la Iglesia, nos ense\u00f1\u00f3 que la humildad es el camino para acoger la gracia divina. El centuri\u00f3n entiende que la autoridad de Jes\u00fas es absoluta; no necesita presencia f\u00edsica para sanar. Su fe reconoce el poder de la Palabra. En cada Eucarist\u00eda repetimos sus palabras: &#8216;Se\u00f1or, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastar\u00e1 para sanarme.&#8217; Esa frase nos recuerda que la comuni\u00f3n no es un premio a nuestros m\u00e9ritos, sino un regalo inmerecido del amor de Dios. Jes\u00fas se admira de esta fe en un extranjero, indicando que el Reino de Dios se abre a todos los que conf\u00edan, incluso a los que est\u00e1n fuera del pueblo elegido. La sanaci\u00f3n del siervo y luego de la suegra de Pedro muestran que Jes\u00fas carga con nuestras enfermedades. En Jap\u00f3n, donde la cortes\u00eda y el respeto por la autoridad son fundamentales, el gesto del centuri\u00f3n resuena profundamente. Los japoneses valoran la modestia y la conciencia de la propia posici\u00f3n. Sin embargo, la fe del centuri\u00f3n trasciende la mera cortes\u00eda: es una confianza radical en la palabra de Cristo. En la cultura japonesa, la palabra empe\u00f1ada (\u7d04\u675f) es sagrada; as\u00ed, la fe en la palabra de Jes\u00fas se convierte en un ancla. Este evangelio invita a los cat\u00f3licos japoneses a una humildad que no es sumisi\u00f3n pasiva, sino apertura a la fuerza sanadora de Dios. Hoy, podemos imitar al centuri\u00f3n: reconocer nuestra indignidad ante Jes\u00fas, pero confiar plenamente en su poder sanador. Al recibir la Comuni\u00f3n, repitamos su frase con conciencia, dejando que la Palabra transforme nuestras dolencias. Tambi\u00e9n, extender esa sanaci\u00f3n a otros, sirviendo como la suegra de Pedro. En nuestra vida cotidiana, especialmente en Jap\u00f3n, seamos testigos de esta fe humilde y confiada.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Evangelio Al entrar en Cafarna\u00fam, se le acerc\u00f3 un centuri\u00f3n  [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5475,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[299],"tags":[],"class_list":["post-5476","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexion-diaria"],"acf":[],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.misionjapon.es\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/reflection-2026-06-27-es.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5476","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5476"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5476\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5476"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5476"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.misionjapon.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5476"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}