Comentario al Evangelio del 2025-06-21
Sábado XI semana del Tiempo Ordinario
Hay momentos en la vida en que nos parecemos tanto a los pájaros del cielo, como dice el Evangelio. En Japón, existe el concepto de ‘mono no aware’ (物の哀れ), que es la belleza efímera de las cosas, algo que nos recuerda precisamente esta lectura. Tal como los cerezos florecen brevemente en primavera, nuestra vida es un instante precioso donde Dios nos regala cada detalle.
La providencia divina no significa que todo será fácil, sino que estaremos acompañados. Como los lirios del campo que crecen sin preocuparse, nosotros estamos llamados a confiar. Y, mira, la confianza transforma nuestra mirada: ya no vemos problemas, sino oportunidades; ya no contamos limitaciones, sino posibilidades.
¿Sabes? Dios no promete un camino sin tormentas, pero sí un timón para navegarlas. Hoy te invito a soltar esas preocupaciones que te oprimen y mirar la realidad como un gran regalo. Respira hondo y repite: ‘Estoy en las manos de Dios’.
Tu desafío del día: Cada vez que sientas angustia, detente y observa algo hermoso a tu alrededor. Ahí está Dios hablándote.





