En el comienzo del siglo XX Japón pasaba por una inestabilidad política y social que dio lugar, en el año 1936, a un golpe de estado fallido. Durante aquel acontecimiento, altos mandatarios japoneses fueron asesinados.
Hoy quisiera compartir con vosotros el testimonio impresionante de perdón y reconciliación que algunos japoneses nos dejaron en la historia como un tesoro al que volver.



