CADA DÍA ES UN REGALO, NO UNA OBLIGACIÓN
Comentario al Evangelio del 2025-07-15
Martes XV semana del Tiempo Ordinario
¿Sabes esa sensación japonesa de ‘mottainai’ (もったいない), ese sentimiento de no desperdiciar nada? Pues Jesús nos lanza hoy un mensaje similar, pero con algo más profundo que un simple objeto: nos habla de no desaprovechar la gracia de Dios.
Las ciudades que Jesús menciona – Corozaín, Betsaida, Cafarnaún – recibieron señales extraordinarias y, sin embargo, las ignoraron. Es como si tuvieran un tesoro entre las manos y lo dejaran pasar sin valorarlo. Y mira que es increíble: Jesús dice que ciudades conocidas por su maldad, como Sodoma, habrían respondido mejor.
La pregunta es: ¿Y nosotros? ¿Estamos realmente abiertos a reconocer los milagros cotidianos? ¿O pasamos de largo sin ver las pequeñas maravillas que Dios coloca en nuestro camino? Igual que en la cultura del ‘zen’ que valora cada instante, Dios nos invita a estar despiertos y agradecidos.
Te propongo un reto: hoy detente un momento y busca tres señales de amor o gracia en tu día. Pueden ser pequeñas: una sonrisa, un encuentro, una coincidencia. Reconócelas y agradécelas.





