Published On: 3 de octubre de 2025221 words1,1 min read

ABRAMOS EL CORAZÓN: LA GRACIA NOS RECONSTRUYE COMO KINTSUGI

Comentario al Evangelio del 2025-10-03

Viernes XXVI semana del Tiempo Ordinario

Jesús hoy habla fuerte. No para condenar, sino para despertarnos por amor. Corozaín, Betsaida, Cafarnaún vieron milagros y siguieron igual. Y, mira, a nosotros también nos pasa: Dios nos visita en su Palabra, en la Eucaristía y en personas concretas… pero seguimos de prisa, como si nada. En Japón existe la palabra mottainai: qué pena desperdiciar algo valioso. Rechazar a Jesús es el verdadero mottainai: dejar pasar la gracia que salva.

La verdad es que sus palabras son una campana que nos llama a casa. Si le abrimos, su gracia hace kintsugi: no niega nuestras grietas, las sana y las vuelve lugar de belleza. ¿Sabes? La oración no es mirarme a mí mismo; es un diálogo donde Dios lleva la iniciativa. Él habla primero, nosotros escuchamos y respondemos: “Señor, aquí estoy; enséñame a acogerte”.

“Quien a vosotros escucha, a mí me escucha”. Humildad es acoger sus enviados y no subirnos al pedestal de Cafarnaún. Hoy, bueno, te propongo algo simple: toma cinco minutos, apaga el ruido, abre las manos y dile a Jesús: “No quiero rechazarte”. Luego decide un gesto concreto de caridad hacia alguien cercano.

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