Published On: 23 de octubre de 2025249 words1,2 min read

QUE SU FUEGO NOS ENSEÑE A AMAR HASTA EL EXTREMO

Comentario al Evangelio del 2025-10-23

Jueves de la Semana XXIX del Tiempo Ordinario

Este Evangelio desconcierta. Jesús, el de la paz, habla de fuego y división. No promueve peleas; nos advierte que su amor es un fuego que purifica y expone la verdad. Cuando la fe prende hondo, a veces ya no encaja con lo de siempre, y duele que en casa no lo entiendan, incluso que haya hostilidad. Jesús lo vivió: un “bautismo” de sufrimiento hasta la cruz. Su respuesta fue amar hasta el extremo.

Pienso en el kintsugi: una pieza rota se repara con oro y las grietas quedan a la vista. Así también, cuando la familia se resquebraja por la fe, el amor paciente —gaman— y la misericordia —omoiyari— pueden ser ese “oro” que no esconde la herida, pero la transforma.

¿Y cómo sostenerse? Orando de verdad: diálogo con Dios donde Él lleva la voz. Primero escucho su Palabra, luego respondo; no es mirarme por dentro sin más, es abrir el kokoro para que su fuego guíe.

Como en el Nachi no Hi Matsuri, donde las antorchas rompen la noche, deja que su fuego te haga luz en tu casa. Hoy, pídele: Señor, enciende tu fuego y enséñame a amar cuando duela. Da un paso: busca a esa persona con la que estás dividido, ofrece un gesto humilde y reza por ella.

Leave your comment

Related posts