SIERVO INÚTIL SOY, HE HECHO LO QUE TENÍA QUE HACER
Comentario al Evangelio del 2025-11-11
Martes de la Semana XXXII del Tiempo Ordinario
Hoy Jesús nos habla de una verdad que puede resultar incómoda al principio, pero que es profundamente liberadora. En Japón existe el concepto de «giri» – ese sentido del deber que nos mueve a cumplir con nuestras obligaciones sin esperar recompensa. Pues bien, Jesús nos invita a algo similar pero más profundo: reconocer que somos «siervos inútiles» que simplemente hemos hecho lo que debíamos hacer.
¿Por qué es liberador esto? Porque nos quita la presión de tener que ser héroes extraordinarios. Nos recuerda que nuestra vida tiene un propósito y una misión que viene de Dios, no de nosotros mismos. Cada obra buena que sale de nosotros es realmente una gracia recibida de Él. Es como el agricultor que siembra la semilla, pero sabe que el crecimiento viene de Dios.
Al final del día, cuando reconozco que soy un siervo inútil, no me estoy menospreciando, sino reconociendo mi lugar en el plan de Dios. Estoy diciendo: «Señor, he hecho lo que tenía que hacer, pero sé que todo lo bueno que salió de ello vino de Ti».
Hoy, al terminar tu jornada, haz esta pequeña oración: «Siervo inútil soy, he hecho lo que tenía que hacer», y experimentarás la paz de saber que tu vida tiene un propósito dado por Dios.





