Published On: 29 de noviembre de 2025236 words1,2 min read

VIVE DESPIERTO, CON EL CORAZÓN EN EL CIELO Y LOS PIES EN LA TIERRA.

Comentario al Evangelio del 2025-11-29

Sábado de la XXXIV Semana del Tiempo Ordinario

Hoy Jesús nos habla con una advertencia que resuena especialmente en estos tiempos: el peligro de que nuestros corazones se emboten con las preocupaciones mundanas. Me hace pensar en el concepto japonés de ‘mono no aware’ – esa sensibilidad hacia lo efímero de las cosas. Pero Jesús va más allá: no se trata solo de apreciar la belleza pasajera, sino de mantener viva la mirada hacia lo eterno.

En Japón hay una hermosa tradición llamada ‘o-misoka’, la última noche del año, donde se limpia la casa y el corazón para recibir el nuevo año con pureza. Así deberíamos vivir cada día: vigilantes, con el alma despierta, sabiendo que cada momento es una preparación para el encuentro definitivo con Dios.

La oración que Jesús nos recomienda no es un monólogo introspectivo, sino un diálogo amoroso con Aquel que nos espera. Es en ese encuentro donde encontramos la fuerza para no dejarnos arrastrar por lo pasajero. Hoy, toma un momento para mirar hacia arriba, para recordar que tu verdadero hogar está más allá de este mundo, y pídele a Dios que nunca permita que nada te separe de Él.

Leave your comment

Related posts