DIOS MULTIPLICA LO POCO QUE OFRECEMOS PARA ALIMENTAR A MUCHOS.
Comentario al Evangelio del 2025-12-03
Miércoles de la I Semana de Adviento
Hoy el Evangelio nos muestra a Jesús alimentando a una multitud con solo siete panes y unos pocos peces. Me recuerda mucho al concepto japonés de ‘mottainai’ – esa profunda conciencia de no desperdiciar nada, de valorar cada pequeño recurso. Pero Jesús va más allá: no solo evita el desperdicio, sino que transforma lo poco en abundancia.
En nuestra vida cotidiana, a veces nos sentimos como esos discípulos: «¿De dónde vamos a sacar suficiente para tantos?» Tenemos poco tiempo, pocos recursos, poca paciencia. Y sin embargo, cuando ponemos lo poco que tenemos en las manos de Jesús, sucede algo milagroso.
Este milagro prepara nuestros corazones para entender algo más profundo: Jesús mismo se convertirá en el Pan de Vida. Así como ese pan multiplicado alimentó cuerpos hambrientos, la Eucaristía alimenta nuestras almas. La oración no es solo pedir, sino abrirnos para recibir ese alimento que solo Dios puede darnos.
Hoy, ofrece a Jesús lo poco que tengas – tu tiempo, tus talentos, tus limitaciones – y déjale multiplicarlo para bien de otros.





