Published On: 21 de diciembre de 2025252 words1,3 min read

DIOS NOS ENCUENTRA EN NUESTROS SUEÑOS Y NOS CONFÍA SU PLAN

Comentario al Evangelio del 2025-12-21

IV Domingo de Adviento (Año A)

¿Te has preguntado alguna vez cómo Dios nos habla? En Japón existe una tradición llamada yume-uranai, la interpretación de sueños, que refleja esa intuición humana de que los sueños pueden contener mensajes importantes. Hoy vemos a José, un hombre justo que enfrenta una situación desconcertante: su prometida está embarazada y él no sabe cómo proceder. En medio de su confusión, Dios le habla precisamente en sueños. No es casualidad. Dios elige el momento en que José está más vulnerable, más abierto, para revelarle el misterio más grande: que María lleva en su vientre al Hijo de Dios. Y no solo le revela el misterio, sino que le confía un papel fundamental: ser el padre terrenal de Jesús. José, que no pronuncia palabra en toda la Escritura, nos enseña que la fe no se demuestra con grandes discursos, sino con la obediencia silenciosa. Como el concepto japonés de shibumi – esa belleza discreta y sin pretensiones – José encarna la humildad de quien escucha y actúa. Hoy, en medio de tu rutina, de tus preocupaciones, de tus sueños… ¿estás dispuesto a escuchar la voz de Dios que quiere confiarte algo importante? Toma hoy un momento de silencio para preguntarle a Dios qué quiere de ti.

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