COMPARTE CON ILUSIÓN LA ALEGRÍA DEL ENCUENTRO CON DIOS
Comentario al Evangelio del 2026-01-01
Solemnidad de Santa María, Madre de Dios
Hoy, primer día del año, celebramos a Santa María, Madre de Dios. En Japón es tiempo de ‘hatsumode’, la primera visita al templo para pedir bendiciones. El Evangelio nos muestra dos actitudes: los pastores que corren a anunciar la alegría del Niño Jesús, y María que ‘guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón’. Hay un término japonés, ‘kokoro ni komeru’, que significa atesorar algo profundamente en el corazón.
Ambas actitudes son esenciales. María nos enseña a acoger a Dios en la intimidad, a escucharle en oración. No es una introspección que se cierra en sí misma, sino un diálogo donde Dios tiene la primacía y nos habla. Los pastores nos muestran que, llenos de ese encuentro, no podemos quedarnos callados.
Nosotros también hemos sido testigos de Cristo resucitado. ¿Conservamos la ilusión por compartir esa experiencia con los cercanos? ¿O la rutina ha apagado nuestro entusiasmo?
Este año nuevo, pidamos a María que nos ayude a guardar su Palabra en el corazón y a tener la valentía de anunciarla. Tal vez empezando por un sencillo ‘arigatou’ a Dios por sus bendiciones, o por una palabra de esperanza a quien lo necesite. ¿Te animas a ser portador de esa alegría?





