SER VOZ QUE PREPARA CORAZONES PARA EL ENCUENTRO CON DIOS
Comentario al Evangelio del 2026-01-02
San Basilio Magno y San Gregorio Nacianceno, obispos y doctores de la Iglesia
Me impresiona la humildad de Juan el Bautista. Cuando le preguntan quién es, no se presenta como alguien importante, sino como «la voz». En Japón existe el concepto de michiyuki – el camino que se prepara para que alguien importante pueda transitar cómodamente. Así era Juan: preparaba el camino espiritual para que Jesús pudiera llegar a los corazones. Hoy, en este tiempo de preparación para la Navidad, nosotros también somos llamados a ser como Juan. Hay tantas personas a nuestro alrededor que «no conocen» a Jesús, como dice el Evangelio. Gente que busca sentido, paz, esperanza… y nosotros podemos ser esa voz que les ayuda a enderezar su camino interior. No se trata de imponer, sino de testimoniar con nuestra vida, de preparar el terreno para que Dios pueda llegar a ellos. Como Juan, reconozcamos nuestra pequeñez: «no soy digno de desatar la correa de su sandalia». Pero precisamente en esa humildad está nuestra fuerza. Hoy, ¿a quién puedes ayudar a preparar su corazón para encontrarse con Dios? Quizás con una palabra amable, un gesto de perdón, o simplemente escuchando con atención. Seamos esa voz que clama en el desierto de nuestro mundo, preparando caminos para el Señor.





