JESÚS, EL NOVIO QUE LLENA NUESTRA VIDA DE FIESTA
Comentario al Evangelio del 2026-01-19
Lunes de la 2.ª semana del Tiempo Ordinario
¿Alguna vez has participado en una celebración tan gozosa que simplemente te olvidaste de todo lo demás? En Japón, existe una ceremonia nupcial llamada san-san-kudo donde los novios beben sake tres veces, simbolizando la unión de sus vidas. Es un momento de profunda alegría, ureshii, donde el ayuno o la tristeza no tienen cabida.
Jesús usa esta misma imagen cuando le preguntan por qué sus discípulos no ayunan. Él se presenta como el novio, y su presencia es motivo de fiesta. Mientras Jesús está con ellos, es tiempo de celebrar, de alegrarse por la nueva alianza que Dios establece.
Pero Jesús va más allá: no viene simplemente a mejorar lo antiguo, sino a traer algo radicalmente nuevo. Como el vino nuevo que necesita odres nuevos, su mensaje no cabe en las estructuras rígidas de la religiosidad formal. Nos invita a una relación viva, gozosa, como la de unos novios.
A veces tratamos nuestra fe como una lista de obligaciones, pero Jesús nos recuerda que, ante todo, es una relación de amor. La oración no es solo pedir cosas, sino escuchar a Dios que toma la iniciativa y nos habla.
Hoy, pregúntate: ¿Vivo mi fe como una carga o como una fiesta junto a Jesús? Tómate un momento para alegrarte de que Él está contigo, y deja que su presencia transforme tu día.





