EL REINO DE DIOS ES JESÚS CAMINANDO A TU LADO
Comentario al Evangelio del 2026-01-25
Tercer Domingo del Tiempo Ordinario (Ciclo A)
¿Te has preguntado alguna vez qué significa eso de ‘convertíos’? Suena a cambio radical, ¿verdad? Jesús lo dice justo después de que Juan el Bautista fuera arrestado, en un momento de incertidumbre. Pero su mensaje es esperanzador: ‘el Reino de los cielos está cerca’. Y aquí viene lo fascinante: ese Reino no es un lugar lejano, sino una persona: el propio Jesús. Él es el Reino caminando entre nosotros.
En Japón existe un concepto hermoso: ‘ibasho’ (lugar donde uno pertenece). No es solo un espacio físico, sino donde somos aceptados y tenemos un papel. Jesús nos ofrece el ‘ibasho’ definitivo: pertenecer a su cuerpo, la Iglesia. Como aquellos pescadores en el mar de Galilea, que dejaron sus redes al instante, nosotros también somos llamados. No necesitamos ser perfectos; solo disponernos a seguirle.
La conversión es como ajustar el rumbo de un barco: pequeñas correcciones diarias que nos acercan a Cristo. Él no nos pide abandonar quien somos, sino poner nuestros dones -como la dedicación de un ‘shokunin’ (artesano)- al servicio de su Reino.
Hoy, ¿escuchas su voz en tu rutina? Tal vez te llama a través de una necesidad cercana, una palabra amable pendiente, un momento de oración auténtica. Porque la oración no es monólogo interior, sino diálogo con Dios que toma la iniciativa. Háblale con sencillez, como un amigo. Y déjate sorprender por cómo quiere hacer de ti ‘pescador de hombres’ justo donde estás.






De Colores.
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