¿Sabes qué pasa cuando un sarmiento se separa de la vid? Simple: se seca y muere. Jesús usa esta imagen tan potente para mostrarnos algo fundamental: nuestra vida espiritual depende completamente de nuestra conexión con Él. La verdad es que no podemos hacer nada realmente significativo si estamos desconectados de Cristo.
Permanecer unido a Jesús no es un concepto abstracto, sino algo muy concreto: significa mantener viva nuestra relación con Él a través de la oración, los sacramentos y escuchar su Palabra. Es como cargar un móvil: necesitamos estar conectados para tener energía y dar fruto.
¿Te animas hoy a dedicar unos minutos a orar, a escuchar a Jesús y a pedirle que te ayude a dar frutos de amor, paz y bondad en tu vida?





