Comentario al Evangelio del 2025-06-22
El Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
Sabes, hay algo hermoso en la cultura japonesa llamado ‘wabi-sabi’ (侘寂), que celebra la belleza de lo imperfecto e incompleto. Me hace pensar en este pasaje del Evangelio, donde Jesús nos enseña algo parecido: que nuestras pequeñas ofrendas, aunque sean limitadas, pueden transformarse en algo extraordinario cuando las ponemos en sus manos.
Los discípulos miraban sus cinco panes y dos peces como algo insignificante ante miles de personas hambrientas. Seguramente pensaban: ‘¿Qué puede hacer esto?’. Pero Jesús les dice: ‘Dadles vosotros de comer’. Es como si nos dijera: ‘No te preocupes por tu poco, yo haré el resto’.
Muchas veces nosotros también nos sentimos pequeños e insuficientes. Como en el ‘wabi-sabi’, Dios ve belleza y potencial donde nosotros solo vemos limitación. Él no necesita nuestra perfección, solo nuestra disponibilidad.
Mi invitación hoy es simple: ¿Qué pequeño ‘pan’ o ‘pez’ puedes ofrecer hoy? Tu trabajo, tu tiempo, tu sonrisa… Ponlo en sus manos y verás cómo lo multiplica.





