Comentario al Evangelio del 2025-06-24
Natividad de San Juan Bautista
Bueno, ¿sabes? La historia del nacimiento de Juan Bautista nos recuerda algo precioso: Dios nunca improvisa. Como un maestro de la kintsugi (金継ぎ, kintsуgi) – ese arte japonés que restaura cerámicas rotas con oro, haciendo que lo quebrado sea aún más valioso – Él va preparando cada detalle de nuestra vida con una delicadeza increíble.
Zacarías y su esposa Isabel ya mayores, sin esperanza de tener hijos, son el lienzo perfecto para mostrar que los planes divinos son más grandes que nuestras limitaciones. Su hijo Juan no será un hijo cualquiera, será el precursor, el que anuncia la llegada del amor infinito de Dios.
Fíjate en los detalles: cuando todos querían llamarlo como su padre, Isabel y Zacarías se mantienen firmes en el nombre que Dios había revelado. Juan significa ‘Dios es misericordioso’, y cada detalle de su nacimiento grita esa verdad.
La pregunta que hacían los vecinos – ‘¿Qué será este niño?’ – es la misma que Dios hace sobre cada uno de nosotros. Él tiene un propósito único preparado.
Mi invitación hoy es sencilla: escucha con atención. Dios está preparando tu camino con el mismo cuidado con que preparó el de Juan. ¿Estás dispuesto a reconocer su obra?





