Published On: 4 de julio de 2025211 words1,1 min read

Comentario al Evangelio del 2025-07-04

Viernes XIII semana del Tiempo Ordinario

Imagina un momento de transformación radical. Como en el famoso cuadro de Caravaggio, donde san Mateo mira con asombro a Jesús, muchas veces nosotros también nos sorprendemos cuando Dios nos llama. Y es que la vocación no entiende de etiquetas ni de pasado.

Mateo era un publicano, un cobrador de impuestos considerado un traidor por su propio pueblo. Era alguien que vivía en los márgenes, marcado por la exclusión social. Sin embargo, Jesús lo mira, lo elige, lo transforma. Es como si en medio del bullicio de la vida cotidiana, alguien te dijera: ‘Tú importas, ven y sígueme’.

La misericordia de Jesús no es un premio para los perfectos, sino un abrazo para los heridos. Nos recuerda que no hay persona tan alejada que no pueda ser alcanzada por la gracia. Tal como en la cultura japonesa del ‘kintsugi’ (金継ぎ), donde las piezas rotas se reparan con oro, haciendo que sean más valiosas, Dios nos restaura y nos da un nuevo propósito.

¿Y tú? ¿Te atreves hoy a escuchar esa llamada, dejando atrás lo que te paraliza? Tu pasado no determina tu futuro. Abre tu corazón.

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