HOY SE CUMPLE LA PROMESA MÁS ESPERADA
Comentario al Evangelio del 2026-01-08
10 de enero o el jueves después de la Epifanía del Señor
¿Alguna vez has esperado algo con tanta ilusión que cada día contabas las horas? En Japón, hay una palabra que captura esta espera llena de expectativa: ‘tanoshimi’. Es esa alegría anticipada que sentimos antes de un festival matsuri o la llegada de la primavera con los cerezos en flor. Pues hoy el Evangelio nos habla de una espera mucho más profunda, la de siglos, que se cumple en un ‘hoy’ definitivo.
Jesús, en la sinagoga de Nazaret, lee las palabras del profeta Isaías que hablan de liberación, sanación y consuelo. Luego hace una declaración que cambia todo: ‘Hoy se cumple esta Escritura’. No ‘pronto’, no ‘algún día’, sino hoy. Él es la respuesta personal de Dios a todas las promesas bíblicas y, sí, también a los anhelos más íntimos de tu corazón.
¿Sientes a veces un vacío que ni el éxito ni las relaciones logran llenar? Esa sed de significado, ese anhelo de paz verdadera (heian), esa necesidad de ser sanado por dentro (kokoro no iyashi)… Jesús viene precisamente para eso. Él no ofrece filosofías abstractas, sino su propia persona como respuesta concreta.
Hoy, como en aquella sinagoga, Jesús sigue diciéndonos: ‘Hoy se cumple’. La promesa (yakusoku) de Dios no es algo lejano; es una realidad actual que podemos experimentar. ¿Cómo? Llevando a Él, en oración honesta, esos anhelos que guardas en lo más profundo. Háblale como a un amigo que realmente escucha. Porque en el diálogo con Él, descubrimos que nuestras búsquedas encuentran por fin su destino.





