LA VERDADERA PUREZA BROTA DE UN CORAZÓN TRANSFORMADO POR DIOS
Comentario al Evangelio del 2026-02-11
Miércoles de la V semana del Tiempo Ordinario
¿Conoces los conceptos japoneses ‘honne’ y ‘tatemae’? El primero son los sentimientos reales; el segundo, la fachada pública. Jesús hoy nos habla precisamente de esto: lo que nos contamina no es lo externo, sino lo que sale de nuestro corazón – nuestro ‘honne’ más profundo.
Él enumera lo que nace dentro: malos pensamientos, envidia, soberbia… Todo lo que a veces disfrazamos con buenas apariencias. Por eso resonamos con esta oración: ‘Señor, qué bien me conoces. Sabes que mi corazón no está limpio’.
Pero Jesús no nos condena. Nos invita a la honestidad con Él. La oración es diálogo con Dios, donde Él toma la iniciativa para limpiarnos con su misericordia. Como un alfarero transforma el barro, Él renueva nuestros corazones.
Hoy, haz una pausa. Presenta a Dios tu ‘honne’ auténtico, sin máscaras. Pídele que limpie tu interior, para que tu vida se convierta en un sacrificio de alabanza: una existencia que, transformada desde dentro, refleje su amor.





