AMA A DIOS, AMA AL PRÓJIMO: EL CAMINO DE LA HARMONÍA
Comentario al Evangelio del 2025-08-22
Viernes XX semana del Tiempo Ordinario
Sabes, en la cultura japonesa hay un concepto llamado wa (armonía) que me recuerda mucho a lo que Jesús nos enseña en este Evangelio. Así como el wa busca la conexión y el equilibrio entre las personas, Jesús nos propone dos mandamientos que son como los pilares que sostienen nuestra vida espiritual: amar a Dios y amar al prójimo.
La verdad es que no son mandamientos separados, sino completamente unidos. Cuando realmente amamos a Dios, ese amor se derrama naturalmente hacia los demás. Es como un río que, al estar conectado con su fuente, riega todo a su alrededor. Amar a Dios nos hace más sensibles, más compasivos, más capaces de ver en cada persona un reflejo de lo divino.
¿Sabes? No se trata solo de palabras bonitas, sino de una transformación real. Jesús no solo habló de amor, lo vivió hasta las últimas consecuencias. Nos dejó el ejemplo perfecto de cómo amar sin límites.
Hoy te invito a que te preguntes: ¿Cómo puedo hacer visible mi amor por Dios amando concretamente a quien tengo cerca?





