EN LA ORACIÓN ENCONTRAMOS LA FUERZA PARA CUMPLIR NUESTRA MISIÓN
Comentario al Evangelio del 2025-10-28
Santos Simón y Judas, apóstoles (28 de octubre)
Hoy celebramos a los apóstoles Simón y Judas, y el Evangelio nos muestra algo muy hermoso: Jesús, antes de elegir a los doce, se retira al monte y pasa toda la noche en oración. No es una oración rápida, sino un diálogo profundo con el Padre. Me recuerda al concepto japonés de ‘shugyo’ – esa disciplina espiritual que requiere tiempo y dedicación. Jesús no actúa por impulso; busca la voluntad de Dios antes de tomar decisiones importantes.
Después de esta noche de oración, Jesús elige a los doce apóstoles, incluyendo a Simón y Judas que hoy celebramos. Pero fíjate que no se queda ahí: inmediatamente baja con ellos y comienza a sanar, a liberar, a anunciar el Reino. La fuerza que sale de Él cura a todos los que lo tocan. Esa misma fuerza, ese mismo poder, es el que dará después a los apóstoles para continuar su misión.
¿Y qué nos dice esto a nosotros? Que nuestra vida cristiana necesita de esos momentos de ‘shugyo’, de encuentro sincero con Dios. No para aislarnos del mundo, sino para salir con fuerza renovada a servir, a sanar, a anunciar la Buena Noticia. La oración no es evasión, es preparación para la misión.
Hoy, busca un momento para ese diálogo con Dios. No necesitas una montaña, solo un corazón dispuesto a escuchar. Y luego, sal a compartir la fuerza que recibes.





