Published On: 3 de noviembre de 2025259 words1,3 min read

BUSCA LA RECOMPENSA ETERNA, NO EL APLAUSO TERRENAL.

Comentario al Evangelio del 2025-11-03

Lunes de la Semana XXXI del Tiempo Ordinario

Hoy Jesús nos habla de algo que nos toca muy de cerca: esa tendencia que tenemos a buscar reconocimiento, a esperar que nos devuelvan los favores, a querer quedar bien con los demás. Es como si necesitáramos constantemente que nos digan ‘qué bueno eres’, ‘qué bien lo has hecho’. Pero Jesús nos invita a dar un giro radical: invitar precisamente a quienes no pueden devolvernos el favor, a los que no tienen nada que ofrecernos a cambio.

Esto me recuerda mucho al concepto japonés de ‘omotenashi’, esa hospitalidad desinteresada que busca servir sin esperar nada a cambio. No es un intercambio comercial, sino un dar desde el corazón. Jesús nos está invitando a vivir esa misma actitud en nuestra relación con Dios y con los demás.

¿Por qué nos cuesta tanto? Porque en el fondo, a veces el amor infinito de Dios no nos basta. Queremos el aplauso inmediato, la recompensa visible. Pero Jesús nos promete algo mucho más valioso: una recompensa que no se acaba, que no se oxida, que no puede ser robada.

Hoy, cuando te encuentres buscando ese reconocimiento humano, recuerda estas palabras: ‘Solo Dios basta’. Y actúa desde ese lugar de libertad interior, sirviendo sin esperar nada a cambio.

¿Qué tal si hoy buscas hacer algo bueno por alguien que no puede devolvértelo? Un pequeño gesto de amor desinteresado.

Leave your comment

Related posts