Published On: 30 de diciembre de 2025211 words1,1 min read

LA FIDELIDAD DE CADA DÍA PREPARA EL ENCUENTRO CON DIOS

Comentario al Evangelio del 2025-12-30

30 de diciembre – Sexto día de la Octava de Navidad

La historia de Ana me recuerda mucho al concepto japonés de shinrai – esa confianza profunda que se construye día a día. Ana, con sus ochenta y cuatro años, no perdió la esperanza. Cada mañana, cada noche, en el templo, manteniéndose fiel a la promesa de Dios. No era una espera pasiva, sino activa: orando, ayunando, sirviendo. Como cuando en Japón se practica la paciencia del bonsái, cuidando con esmero algo pequeño que con el tiempo revelará toda su belleza. Ana cultivó su fe durante décadas, y cuando finalmente vio al niño Jesús, supo reconocerlo inmediatamente. Su fidelidad había afinado su capacidad para discernir la presencia de Dios. Y tú, ¿cómo mantienes viva tu espera? ¿Cómo cultivas esa confianza diaria en las promesas de Dios? Hoy, en medio de tus rutinas, recuerda que cada pequeño acto de fidelidad te prepara para reconocer a Dios cuando se manifieste en tu vida. Toma un momento para renovar tu confianza en que Dios cumplirá sus promesas en el tiempo perfecto.

Leave your comment

Related posts