JESÚS, EL CORDERO QUE RESTAURA NUESTRA COMUNIÓN CON DIOS
Comentario al Evangelio del 2026-01-03
Santísimo Nombre de Jesús
¿Alguna vez has sentido que tu relación con Dios está como rota, como si algo se hubiera quebrantado? Juan el Bautista, después de tanto preparar caminos, finalmente reconoce a Jesús y lo llama ‘Cordero de Dios’. Es una imagen profunda. En la tradición judía, el cordero sacrificial se ofrecía para el perdón. Jesús es ese cordero definitivo que restaura lo que el pecado había dañado.
En Japón existe kintsugi, el arte de reparar cerámica con laca de oro, haciendo que las grietas sean parte de la belleza. Jesús hace algo similar con nosotros: toma nuestras rupturas y las repara con el oro de su amor, devolviéndonos la comunión con Dios.
Hoy celebramos el Santísimo Nombre de Jesús. Un nombre que tiene poder, porque representa al Dios que se hizo hombre para salvarnos. Juan dio testimonio: vio al Espíritu descender sobre Jesús. Así también nosotros podemos experimentar su presencia cuando invocamos su nombre.
Te invito hoy a que, en medio de tus quehaceres, pronuncies con fe el nombre de Jesús. No es solo una palabra; es dirigirte a una persona, abrir un diálogo con Aquel que te ama y quiere restaurar tu vida. Deja que ese nombre te recuerde que, a través de él, estamos reconciliados con el Padre. ¡Qué regalo más grande!





