Published On: 6 de julio de 2026364 words1,8 min read

Evangelio

Apenas se habían ido, le presentaron un hombre mudo que tenía un demonio. Y expulsado el demonio, el mudo habló. Las multitudes se admiraban diciendo: «Jamás se ha visto cosa igual en Israel». Pero los fariseos decían: «Por el príncipe de los demonios expulsa los demonios». Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el Evangelio del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia. Y al ver a las multitudes, se compadeció de ellas, porque estaban angustiadas y postradas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «La mies es mucha, pero los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies que envíe obreros a su mies».

Reflexión

El Evangelio de hoy nos presenta dos reacciones opuestas ante el mismo milagro: la multitud se admira, mientras los fariseos acusan a Jesús de obrar por el príncipe de los demonios. ¿De qué depende esta discrepancia? No de los hechos, sino de la disposición del corazón. Un corazón humilde y abierto reconoce la mano de Dios; un corazón endurecido por el orgullo, la ideología o el miedo busca excusas para no creer. Así, la cerrazón puede nublar del todo nuestro juicio, impidiéndonos ver la evidencia de la gracia.

En Japón, donde conviven el sintoísmo, el budismo y un fuerte secularismo, muchos se maravillan ante lo sobrenatural, pero a menudo rechazan a Cristo por considerarlo extraño o amenazante. La cultura japonesa valora la armonía y el orden, y un Dios que irrumpe con poder puede parecer disruptivo. Sin embargo, como ovejas sin pastor, también los japoneses anhelan sentido y compasión. La mies es mucha, pero los obreros pocos: necesitamos corazones dispuestos a ver la acción de Dios más allá de los prejuicios.

Hoy, Jesús nos invita a examinar nuestras propias resistencias. ¿Estamos abiertos a su obra, aunque no encaje en nuestros esquemas? Roguemos al Señor de la mies que envíe obreros, y que nosotros seamos esos obreros, con la compasión de Jesús que sana toda dolencia.

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