¿Sabes qué es increíble? Que Dios no quiere estar lejos de nosotros, sino dentro de nosotros. Jesús nos dice algo revolucionario: cuando lo amamos y guardamos sus palabras, nos convertimos literalmente en su hogar. ¡Imagínate! Tu corazón, tu vida, pueden ser el lugar donde la Trinidad habita. No se trata de ser perfecto, sino de amarlo sinceramente.
Muchas veces pensamos que Dios está muy lejos, pero Él desea estar tan cerca que quiere ‘hacer morada’ en ti. Es como si tu vida fuera un templo viviente, no por tus méritos, sino por Su amor.
Por eso hoy te invito: abre tu corazón. Recíbelo, ámaLo, déjalo entrar en cada rincón de tu vida. Verás cómo Su paz transforma todo.






Buenos días padre! Gracias por esta maravillosa reflexión. Aportan luz y esperanza a nuestras vidas.
Un fuerte abrazo.
Muchas gracias Paloma.