Published On: 10 de junio de 2025209 words1 min read

Comentario al Evangelio del 2025-06-10

Martes X semana del Tiempo Ordinario

¿Sabes? A veces nos sentimos tan pequeños que creemos que no podemos cambiar nada. Pero Jesús nos dice algo precioso: somos sal y luz. En Japón, hay un concepto llamado ‘kintsugi’ (金継ぎ), el arte de reparar objetos rotos con oro, transformando lo que parece estar dañado en algo aún más hermoso. De la misma manera, Dios nos invita a ser ese toque dorado que sana y ilumina.

La vida nos golpea, nos hiere, y es fácil hundirnos en la oscuridad. Pero cada herida puede ser una oportunidad para mostrar compasión. Comenzando por nosotros mismos, podemos aprender a sanar y luego irradiar ese amor que sana. No se trata de ser perfectos, sino auténticos.

Mira, ser sal no significa ser aburrido o predecible. Es dar sabor a la vida, ser ese condimento que hace que todo sea más significativo. Ser luz es simple: es sonreír cuando otros están tristes, escuchar cuando alguien necesita ser comprendido, tender una mano sin esperar nada a cambio.

¿Te animas hoy a ser ese rayito de esperanza? Comienza por ti mismo, perdónate, abrázate. Y luego, sal y ilumina tu entorno.

Leave your comment

Related posts