Comentario al Evangelio del 2025-07-07
Lunes XIV semana del Tiempo Ordinario
¿Sabes? A veces la vida nos pone en situaciones que parecen completamente desesperadas. Este pasaje del Evangelio me recuerda mucho al concepto japonés de 諦め (akirame), que significa aceptación, pero no como resignación, sino como una profunda confianza en que algo más grande que nosotros está sucediendo.
El jefe de la sinagoga nos enseña algo impresionante: cuando todo parece perdido, hay un espacio para la esperanza. Su fe era tan radical que se atrevió a pedirle a Jesús algo que sonaba imposible: devolver la vida a su hija muerta. Es como si en medio del dolor más profundo, hubiera una luz pequeñita que nos susurra: ‘Aún hay posibilidades’.
Y Jesús no solo responde a su dolor, sino que lo hace de una manera increíblemente tierna. No dramatiza, no hace un espectáculo, simplemente toma la mano de la niña y la levanta. Qué hermosa imagen de que la vida puede renacer incluso cuando todos dicen que ya no hay nada que hacer.
La invitación de hoy es clara: ¿Te atreves a creer más allá de lo que ven tus ojos? ¿Puedes mantener la esperanza cuando todo parece oscuro? Hoy, decide dar un paso de fe, por pequeño que sea.





